Categoría: gastronomia
4 Enero 2007
Fecha de celebración
La festividad de las luminarias se festeja durante 8 días desde el 25 de Kislev hasta el 3 de Tevet.
Nombres de la fiesta
Se le conoce especialmente como "Jánuka" también como : fiestas de las luces, fiesta de las luminarias, fiesta de la dedicación.
Pasajes bíblicos
Ioxanan 10:22,23
Dentro de los libros Deuterócanonico se encuentra 1 Macabeos 4:53-54 y 2 Macabeos 10:5
Practica bíblica
El vocablo hebreo "Jánuca" significa "inauguración" ó “dedicación” y tiene la misma raíz hebrea que "Jinuj" (educación). Esta festividad no se basa en la Toráh, sino que forma parte de distintos hechos históricos que dieron a los sabios del Talmud las bases para ser instaurados como festividades
Vigencia de la fiesta
Esta fiesta por no aparecer en la Torah, no se marca el término o vigencia de esta.
Origen de la fiesta
La Historia de Jánuca
Bajo Dominio Sirio
Fue en la época del Segundo Gran Templo en Jerusalén, hace casi veintidós siglos, cuando tuvieron lugar los eventos que conmemoramos año tras año en Jánuca.
El pueblo judío había regresado a la Tierra de Israel del Exilio Babilónico, y reconstruido el Gran Templo. Pero siguieron sometidos a diversos poderes imperiales. Primero el persa, y más tarde los ejércitos conquistadores de Alejandro Magno.
Con la muerte de Alejandro, su vasto imperio fue repartido entre sus generales. Tras una lucha por el poder que abarcó a todas las naciones del Medio Oriente, Israel se encontró bajo el dominio de la dinastía seléucida, reyes griegos que reinaban desde Siria.
Alejandro se inclina ante el Sumo Sacerdote
El Talmud cuenta que cuando Alejandro Magno y sus legiones conquistadoras avanzaron sobre Jerusalén, fueron recibidos por una delegación de ancianos lideriados por Shimón "el Justo", el Sumo Sacerdote. Cuando Alejandro vio acercarse a Shimón, bajó de su caballo y se arrodilló ante el Sabio judío.
Alejandro explicó a sus sorprendidos hombres que cada vez que salía a la batalla, tenía una visión. Un hombre muy parecido al Sumo Sacerdote conducía sus tropas a la victoria.
Como muestra de gratitud, y con un profundo respeto por el poder espiritual de los judíos, Alejandro fue un gobernante bondadoso y generoso. Canceló los impuestos judíos durante los Años Sabáticos cuando el trabajo agrícola queda suspendido por orden bíblica, y hasta ofreció animales para ser ofrendados en su beneficio en el Gran Templo.
Desafortunadamente, la historia habría de mostrar que los herederos de Alejandro no sabrían sostener su benevolencia.
El "Loco"
Si bien al comienzo la dominación seléucida fue más bien benigna, pronto habría de surgir un nuevo rey, Antíoco IV, quien libraría una sangrienta lucha contra los judíos, una lucha que amenazaría no solamente sus vidas físicas, sino también su existencia espiritual misma.
En el curso de la dominación griega, muchos judíos habían comenzado a abrazar la cultura griega y su modo de vida hedonista y pagano. Estos judíos helenistas se convirtieron en garras dispuestas para el plan de Antíoco de borrar todo vestigio de la religión judía. El Gran Templo fue invadido, profanado, y sus tesoros saqueados. Un gran número de inocentes fue masacrado, y los supervivientes aplastados bajo el peso de intolerables impuestos.
Antíoco colocó un ídolo de Zeus sobre el sagrado altar, y obligó a los judíos a arrodillarse ante él so pena de muerte. Asimismo, prohibió a los judíos la observancia de sus tradiciones más sagradas, como el Shabat y la circuncisión.
Antíoco hasta llegó a proclamarse dios a sí mismo, tomando el nombre de "Antíoco Epifanes" - el divino. Pero incluso sus propios seguidores se burlaban de él, llamándolo "Antíoco Epimanes" - el loco.
Jasón y Meneláos
Su nombre judío era Ioshúa. Pero lo cambió, como lo hicieron muchos entre los helenistas, a Jasón. Y ofreció a Antíoco un generoso soborno para destituir al Sumo Sacerdote y ser nombrado él para el codiciado cargo. Era el comienzo del final de la integridad del sacerdocio del Templo.
El "Sumo Sacerdote" Jasón construyó un gimnasio junto al Templo, y se dispuso a corromper a sus correligionarios con costumbres paganas y conductas inmorales. Muy pronto otro judío helenizado, Meneláos, superó a Jasón en su propio juego y compró el Sumo Sacerdocio con un soborno mayor, financiado con los utensilios de oro robados al Templo.
Jasón reunió entonces un ejército y atacó a Meneláos en la Ciudad Santa, asesinando a muchos de sus hermanos. Antíoco interpretó esta escaramuza civil como una revuelta contra su trono y envió sus ejércitos a Jerusalén, saqueando el Templo y asesinando a decenas de miles de judíos. No fue la primera vez, ni la última, que la asimilación y la disputa trajeron calamidades sobre el pueblo judío.
Momento Crucial
En cada ciudad y aldea se erigieron altares con estatuas de los dioses y diosas de grecia. Los soldados reunían a los judíos y los forzaban a traer ofrendas y a someterse a otros actos inmorales usuales entre los griegos de entonces. A medida que las tropas de Antíoco hacían sentir más la presión de su puño sobre la nación, los judíos parecían incapaces de ofrecer resistencia.
Fue en la pequeña aldea de ModiÝn, unas millas al este de Jerusalén, donde un aislado acto de heroísmo hizo girar la rueda y alteró el destino para siempre.
Matitiahu, el patriarca del clan sacerdotal Jashmoneo, dio un paso al frente para desafiar a los soldados griegos y a aquellos dispuestos a sus demandas. Apoyado por sus cinco hijos atacó a las tropas, castigó a los idólatras y destruyó los ídolos. Al grito de "¡Mi laHashem eilái!" --¡Quienes están con Di-s, que me sigan!"-- él y un valiente grupo de partisanos retrocedieron a los montes, donde reunieron fuerzas para derribar la opresión de Antíoco y sus colaboradores.
Guerra de Guerrillas
El ejército de Matitiahu, ahora bajo el mando de su hijo Iehudá Macabí, crecía a diario en número y fuerza.
Con el slogan bíblico Mi Kamoja Baelím, Hashem ("¿Quién es como Tú, Di-s, entre los poderosos?") , iniciales de MaKaBI, grabados en sus escudos, solían abatirse sobre las tropas sirias cubiertos por la noche y diezmar a sus opresores para luego regresar a su campamento en las montañas. Siendo apenas 6000 hombres, derrotaron a un fuertemente armado batallón de 47000 sirios.
Enfurecido, Antíoco envió un ejército mayor aún, y en la milagrosa y decisiva batalla de Bet Tzur, las tropas judías resultaron victoriosas. De allí avanzaron a Jerusalén, liberaron la ciudad y recuperaron el Gran Templo. Limpiaron de ídolos el Santuario, reconstruyeron el altar y se prepararon para reanudar el Servicio Divino.
El Milagro
Una parte central del servicio diario del Templo era el encendido de las brillantes lámparas del Gran Candelabro, la Menorá. Ahora, con el Templo a punto de ser reinagurado, sólo se encontró una pequeña tinaja de aceite sagrado y puro, con el sello del Sumo Sacerdote intacto. Bastaba para un único día, y ellos sabían que el especial proceso necesario para preparar más aceite llevaría más de una semana.
Sin dejarse amedrentar, con alegría y gratitud, los Macabeos encendieron las lámparas de la Menorá con la pequeña cantidad de aceite y reinaguraron el Gran Templo. Milagrosamente, como si fuera una confirmación del poder de su fe, el aceite no se consumió y las llamas brillaron durante ocho días completos.
Al año siguiente nuestros Sabios proclamaron oficialmente la festividad de Jánuca como una celebración a extenderse durante ocho días, como evocación perpetua de esta victoria contra la persecución religiosa.
Tradición hebrea
Esta fiesta histórica cae generalmente en diciembre (su fecha hebrea es el 25 de Kislev)
En los paises occidentales se acostumbra a entregar a los niños dinero de Jánuca y regalos, por la influencia de los regalos que recibían los niños cristianos en este período del año, que comúnmente caía junto con las Navidades Cristianas.
Las mujeres acostumbran a no realizar ninguna tarea mientras las velas de Jánuca permanecen encendidas.
Durante los ocho días de Jánuca se recita en el "Shmoná Esré" (la Amidá) y en el "Bircat Hamazón" (Bendición para después de las comidas), el Al Hanisim (ver Sidur).
Los días de Jánuca son días alegres y festivos en los que está prohibido ayunar.
Es costumbre comer en Jánuca comidas fritas como "latkes" (croquetas de papa) y "sufganiot" (buñuelos), en recuerdo del milagro ocurrido con el aceite.. En algunas comunidades se acostumbra a realizar un banquete festivo.
Se reparten regalos a los niños con un "Sevivón" (perinola) que lleva una letra hebrea en cada una de sus cuatro faces: N - G - H -SH (NES - GADOL - HAIA - SHAM, que significa "un gran milagro sucedió allí" en referencia al milagro del aceite). Muchos artistas se inspiraron para crear obras de arte que tienen como protagonista esta festividad. Relatos, canciones, poesías, también acompañan desde hace más de dos mil años la tradición de la fiesta. En Israel y en el mundo judío distintos juegos deportivos llevan el nombre de Macabi (Juegos Macabeos) equivalentes a olimpiadas deportivas. Jánuca es una fiesta vigente que ha renovado su significado histórico en las luchas de Israel como fuente de inspiración y heroísmo, tal cual lo demostraron aquellos bravos macabeos.
"La quemadura de Antiojus" se preparaba un banquete especial para los niños de las comunidades sefardís.
En los hogares judíos se enciende el candelabro de 8 brazos especial para Jánuca, llamado también "Janukia". Los preceptos de Jánuca son: encender las velas, pronunciar Halel y "Al anisim".
GUIA PARA JANUKA:
1. Ubicación de las velas:
a. Se debe procurar colocar las velas dentro de los 10 centímetros cercanos a la puerta y del lado izquierdo, para así estar encerrado con la mitzvá de Mezuzá a la derecha y las velas a la izquierda. O en una ventana
b. Las velas deben colocarse a una altura superior a los 30 cm del piso.
c. Cualquier tipo de aceite es apto para encender las velas de Jánuca, pero lo más apropiado es hacerlo con aceite de oliva, puesto que con él sucedió el milagro. Hoy en día se pueden usar también velas.
d. Es necesario poner el aceite suficiente para que queden encendidas por lo menos media hora.
2. Encendido de las velas
a. El horario del encendido de las velas es a partir de la salida de las estrellas (aprox. 40 minutos después de la puesta del sol), y no antes, debiéndose tratar de prenderlas apenas llegada la hora. En la víspera de Shabat se encienden las velas de Jánuca antes que las velas de Shabat, debiéndose poner suficiente aceite para que queden encendidas hasta media hora después de la salida de las estrellas. La noche de Shabat hacemos Havdalá antes de encender las velas de Jánuca.
¿Quién debe encenderlas?
En cada casa debe de haber por lo menos una Menorá o Janukia. También el shamash (cuidador) acostumbra a encender una Janukia en la Sinagoga. Todos los miembros de la familia deben presenciar el encendido de la Menorá. Haga que sus niños enciendan sus propias velas de Jánuca y todas las niñas sus velas de Shabat. Las personas que no viven con sus familias deben encender la Menorá en sus propios cuartos o viviendas.
3. Orden del encendido de las velas
La primera noche se comienza a encender la vela que está más a la derecha de la Janukia, y en la segunda noche cuando se agrega otra vela al lado, se comienza de ella a encender y se continúa encendiendo de izquierda a derecha. Así también en las noches sucesivas, se comienza de la agregada y se sigue encendiendo de izquierda a derecha.
Las velas o mechas deben estar en linea recta, no en circulo y tampoco una más alta o más baja que el resto.
4. Berajot sobre las velas
a. En la primera noche de Jánuca se dicen tres berajot :
1. "Lehadlik"
Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam, asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner Jánuca
Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos y nos ordenaste las luces de Jánuca.
2. "Sheasá nisim"
Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam, sheasá nisim laavotenu baiamim hahem bazeman hazé.
Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del Universo, que obraste milagros con nuestros padres en tiempos pasados, en esta época.
3. "Shehejeianu".
Baruj atá A-donai, elo-henu melej haolam, shehejeianu beki-iemanu, vehiguianu lazeman hazé.
Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del Universo, que nos preservaste la vida, nos conservaste y nos permitiste llegar a este tiempo.
b. A partir de la segunda noche de Jánuca en adelante, se recitan solamente dos berajot:
1. "Lehadlik";
2. "Sheasá nisim".
Todas las berajot se deben recitar antes de encender las velas.
5. Si se apagan las velas
a. Si se encendieron las velas y se apagaron accidentalmente antes de transcurrir la media hora en la cual deben quedar encendidas, si se habían colocado en un lugar donde había viento, deberá volverse a encenderlas, pero sin berajá. Pero si las velas estaban en lugar donde no había viento y ocurrió un percance y se apagaron, no hay obligación de volverlas a encender.
Lugar del encendido:
Hay quiénes colocan la janukia en el umbral de la entrada de la casa del lado izquierdo. Otros lo hacen en la ventana que está dirigida hacia la vía publica para que sea vista por la gente. Por que lo fundamental del precepto del encendido es: expansión del milagro, es por eso que se deben colocar las velas en un lugar de vista al público. Es conveniente encenderlas luego de la salida de las estrellas, cuando muchos aún están en las calles. Por este motivo, "Estas velas son sagradas todos los ocho días de Jánuca, no esta permitido hacer cualquier uso con ellas, sólo mirarlas con el fin de poder agradecer", y expandir el milagro. Es por eso que se agregan a las velas un "shamash" - una vela adicional - con la cual encendemos las demás velas.
¿Con qué se enciende?
Es preferible encender con aceite de oliva, en recuerdo del milagro pero también es posible hacerlo con velas de cera.
Las oraciones de la fiesta
Halel: en los ocho días de la fiesta se recita el Halel (una oración de agradecimiento que se recita en festividades y en días que fueron fijados como recuerdo a acontecimientos centrales en la vida de la nación).
"Al hanisim": en las oraciones del día y en la bendición de la comida se agrega una porción que describe el milagro de la victoria.
Se va encendiendo una vela por noche hasta culminar con todo el candelabro encendido en la octava noche de Jánuca, según marca la tradición. En lugares públicos (plazas) se encienden grandes candelabros, en recuerdo de la heroica gesta de los macabeos. También se comen torrejas de papas fritas en aceite que simbolizan el milagro del aceite puro de oliva que se encontró en el templo para su reinaguración.
¿Porque ocho y no siete?
El milagro del aceite fue por 7 días.
Nosotros festejamos 8 días de Jánuca porque:
1 El primer día también se lo consideró milagro por haber ganado a los Griegos a pesar de ser menos y más débiles.
2 Fue un milagro haber encontrado aceite puro del Kohén Gadol.
3 El aceite que encontraron lo dividieron en 8 días. Como era poca cantidad alcanzaría sólo para una hora, pero milagrosamente en los 8 días las velas ardieron toda la noche.
4- Cuando pusieron el aceite en el candelabro, el recipiente quedó lleno como si no se hubiera usado. Esto ya se vio desde el primer día.
5- Las velas del candelabro, ardían toda la noche y a la mañana siguiente el aceite estaba completo para volver a prenderlas.
6 Los Griegos prohibieron la circuncisión. Cuando los derrotaron, fue tan grande la alegría de poder realizar esta mitzvá que decretaron a este día festivo, sumando en total 8 días.
7 La primera noche hicieron mechas finitas y pusieron poco aceite para que alcanzara para los 8 días. A pesar de esto la luz no disminuyó y brillo normalmente.
8 Los Griegos querían sacar de los corazones judíos su fe en D"s. Que es quien maneja a todo el mundo, imponiendo la ideología que todo era de la naturaleza.
Por ser que vieron el milagro que no era natural, todos vieron que la mano de D"s estaba presente a pesar que todos creían que era casual, D"s se hizo presente.
Dentro del milagro entendimos que a pesar de que el aceite arda es algo natural, también este es un milagro.
Maoz Tsur
Maoz Tsur Ieshuatí, Lejá naé leshabéaj.
Tikón bet tefilatí. Yesham todá nezabéaj.
Leet tajín matbéaj. Mitsar hamenabéaj.
Az egmor beshir mizmor. Janukat hamizbéaj.
Kerot komat berosh blikesh
Agaguí ben Hamedatá.
Venihié lo lemokesh.
Vegaavató nishbatá.
Rosh ieminí niseta.
Veoiev shemó majita.
Rov banav.
Vekinianav.
Al haets talita.
ATENCION: Cuando caiga en Shabbath, debe encenderse las velas de Jánuca antes que las velas del Shabat, y no se pueden encender después de comenzado.
Conceptos de la Festividad de Jánuca
ACEITE - Era utilizado para encender el candelabro sagrado en el Templo de Jerusalén y simboliza al pueblo judío. Así como el aceite flota sobre el agua y no se mezcla con él, también el pueblo judío se destaca entre los demás pueblos y conserva su unidad.
LUZ - El símbolo principal de Jánuca es la luz. He aquí algunas de sus particularidades:
La luz fue lo primero que Di-s creó, luego del cielo y la tierra. Un poco de luz aleja mucha oscuridad. La luz no se une con la oscuridad, cuando la luz irrumpe, la oscuridad desaparece.
OSCURIDAD - La oscuridad no tiene existencia propia, la oscuridad es la falta de luz. Así también es la naturaleza de las cosas negativas de la vida: depresión, tristeza, desgano y desesperación, sólo existen cuando no hay "luz" ni alegría. Cuando la "luz" aparece, éstas desaparecen por sí solas.
VELA - La vela es un cuerpo material; aceite, cera o parafina. Antes de encenderla, sólo es materia, pero en el instante en que acercamos a ella un fuego, ésta materia se convierte en "luz" cuando es encendido con el fuego espiritual del alma.
SHAMASH - El Shamash (vela piloto) no es parte de las velas de Jánuca; sólo se lo utiliza para encenderlas. Aún así, éste se ubica por encima de las demás velas. Esto simboliza: Aquél que se esfuerza en "alumbrar" a los demás espiritualmente, finalmente él también asciende en su espiritualidad.
OCHO - El candelabro de Jánuca tiene 8 luces, en cambio el candelabro del Templo tenía 7 luces. ¿Por qué entonces 8? El número 7 simboliza al mundo natural, el orden de la naturaleza (el mundo fue creado en 7 días; incluyendo Shabat). En contraposición, el número 8 simboliza lo sobrenatural (los milagros), o sea lo que existe por sobre la naturaleza. La festividad de Jánuca es la fiesta en la que los judíos se elevaron por sobre lo natural, y por ello son 8 luces y 8 días.
Perinola -- Dreidl -- Sevivón
El Dreidl es una perinola de cuatro lados, llamada también Sevivón en hebreo. En cada una de sus caras hay una letra hebrea: "Nun", "Guimel", "Hei" y "Shin".
Las letras son iniciales de una frase:
Nes Gadol Haiá Sham
"Un Gran Milagro Sucedió Allí (en Israel)".
[En algunas perinolas de Israel, la última "Shin" es reemplazada con una "Pei", inicial de "Po" (Aquí).
Su Origen
Los greco-sirios decretaron que la enseñanza o el aprendizaje de la Toráh era un crimen que se pagaba con la vida o la cárcel. Pero los niños desafiaban la prohibición, estudiando en secreto; cada vez que una patrulla siria se aproximaba, niños sacaban sus perinolas (que no tenían todavía las letras "Nun, Guimel, Hei, Shin") y simulaban estar en medio de un inofensivo juego (inofensivo para ellos, porque a los greco-sirios les costó su imperio).
Los juegos con el trompo (Sevivon): sobre el juego del trompo se comenta que en el período que los griegos prohibieron a los judíos estudiar Toráh, tuvieron que hacerlo a escondidas y cuando los griegos se acercaban escondían los libros de estudio y jugaban con el trompo. Sobre el trompo está escrito en los cuatro lados nes gadol aia po - un gran milagro acontecía acá (en la tierra de Israel) y en la Diáspora nes gadol aia sham (allí).
Hay quiénes cometan que el trompo simboliza especificamente la historia del pueblo de Israel. Así como el trompo la vueltas sobre una sola pata, se cae y nuevamente se levanta y da vueltas, así es el destino del pueblo de Israel durante su Diáspora: da vueltas de tierra en tierra, lo mortifican, lo amargan e intentan exterminarlo, y luego de cada derrumbamiento se levanta nuevamente.
¿Como harán para seguir las reglas del juego que les explicaremos a continuación?
El Juego
Cada jugador toma idéntica cantidad de pasas de uva, porotos, caramelos o nueces. En el centro de la mesa se coloca una pequeña bandeja, y cada jugador deposita en ella la misma cantidad que los demás, según decidan entre ellos.
Luego, cada uno, siguiendo el orden inverso a las agujas del reloj (en hebreo se escribe de derecha a izquierda...), hará girar el Dreidl a toda velocidad. Si el Deridl cae de la mesa o choca contra algo y por eso se detiene, el jugador perderá su turno.
La letra del Dreidl que quede hacia arriba indicará los pasos a seguir.
NUN - significa Nisht ("Nada", en idish) o sea, no ganas (no te llevas nada de la bandeja) pero tampoco pierdes (no precisas agregar a lo que ya hay).
GUIMEL - significa Ganz ("Todo", en idish). Te llevas todo para ti (¡Qué egoísta con suerte!). Todos los presentes, incluyendo al ganador, deberán volver a depositar en la bandeja la cantidad inicialmente designada.
HEI - significa Halb ("Mitad", en idish), Te llevas la mitad del contenido de la bandeja. Si el número es impar, te llevas la mitad menos uno (siempre hay que ser generoso con los demás).
SHIN - significa Shtel ("Pon", en idish). Deberás agregar una vez más a la bandeja la cantidad inicial (sin chistar...).
Si un jugado se queda sin elementos de juego, se retira. Sus compañeros, sin embargo, darán muestra de amor y le pedirán que se quede, "prestándole" de sus porotos, pasas de uva, caramelos o nueces. El que recibe el préstamo sólo devolverá la cantidad recibida, ni uno (ni medio) más, no bien pueda hacerlo. Si no tiene con qué devolver pues ha perdido nuevamente, quiénes le prestaron tienen la obligación de disculpar la "deuda" y no volver a exigirla nunca más (caso contrario, no podrán jugar al Dreidl hasta dentro de un par de años, cuando sean mejores compañeros).
Comida especial
Levivot de Januka (Tortitas de papa)
Ingredientes:
4 papas ralladas en crudo
2 huevos
pizca de sal
azúcar al gusto
canela en polvo al gusto
aceite el necesario
Manera de prepararse:
1.- La papa rallada se mezcla con los huevos y la sal
2.- En un sartén con mucho aceite caliente se fríen cucharadas de la mezcla,
a que se doren por los dos lados.
3.- Se sirven calientes, espolvoreados con azúcar y canela.
Zvingous de Januca (Bolas de miel)
Ingredientes:
2 cucharadas de mantequilla
½ cucharadita de sal
1 taza de agua
1 3/4 taza de harina cernida
4 huevos
aceite el necesario
Almíbar:
1 ½ taza de miel
½ taza de agua
2 cucharaditas de canela molida
Manera de prepararse:
1.- En una olla poner el agua, sal y mantequilla y dejar que hierva
2.- Agregar rápido la harina y mezclar por unos minutos a que la masa no se
pegue en la olla.
3.- Quitar la olla del fuego y agregar los huevos uno por uno hasta que se
mezcle bien.
4.- En un sartén con mucho aceite caliente se van friendo cucharaditas de la
de la masa hasta que se doren por los dos lados.
5.- Freír pocos zvingous a la vez y escurrir sobre servilletas.
6.- Para el almíbar se mezclan todos los ingredientes y se calientan a fuego
lento por unos minutos.
7.- Los zvingous se remojan en el almíbar y se sacan a un platón.
Enseñanza
La Fiesta de Jánuca fue inspiración para muchos luchadores contra la injusticia y opresión. Resultó ser fuente de aliento en tiempos modernos para el sionismo, ayudando a sus fundadores y pioneros a liberar la Tierra de Israel de diferentes conquistadores y profanadores para finalmente lograr establecer allí un Estado de Israel independiente hace tan solo algo más de medio siglo, en 1948. Jánuca es una fuente permanente de lucha contra los ídolos y la asimilación. Demuestra la vigencia de los valores y la cultura judía por la cual lucharon los macabeos de entonces y de todos los tiempos. El último día de Jánuca es denominado "Zot Jánuca", por el pasaje de la Toráh que se lee y que comienza con las palabras "Zot Jánuca Hamizbeaj". esta es la dedicación del altar.
En Jánuca se celebra "la entrega de los poderosos en manos de los débiles, los muchos en manos de los pocos... y los malvados en manos de los justos..." (Sidur). Antíoco de Epífanes gobernaba la Tierra de Israel durante el período posterior a la muerte de Alejandro Magno. El se propuso helenizar a los judíos prohibiendo la observancia de la Toráh, y forzándolos a cometer prácticas idólatras de la Grecia pagana.
Antíoco estaba apoyado por una fuerza de miles de soldados. Sin embargo, los judíos se resistieron con gran valor, agrupándose bajo el liderazgo de una familia llena de fe, los Jashmonaím lucharon contra la agresión enemiga.
¿Hace cuánto tiempo aproximadamente sucedió el milagro de Jánuca?
Hace aproximadamente 2130 años. El segundo Bet Hamikdash (Templo sagrado) fue destruido aproximadamente 235 años después de la época del primer Jánuca.
¿Cuál era el nombre del héroe de la historia de Jánuca? ¿El nombre de su padre? ¿El nombre su abuelo? ¿De qué familia eran? ¿de qué tribu?
Iehuda el Macabeo, hijo de Matitiahu hijo de Iojanan, de la familia Jashmonaí fue el heroico líder que reunió a los Judíos para luchar contra sus opresores. El y sus hermanos eran todos Kohanim de la tribu de Leví.
¿Dónde vivía esta familia heroica? ¿Cuál fue unos de los actos heroicos que hizo el padre de familia?
Los Jashmonaim vivían en Modiín. Un oficial sirio colocó un ídolo en la plaza del pueblo y ordenó a los ciudadanos que lo adoraran.
El anciano Matitiahu desafió esta orden. Destruyó el ídolo y mató al oficial que lo colocó en el pueblo.
Mes de Kislev
Kislev es el séptimo mes contando desde Nisan que es el primero de los meses. Su signo es un arco por ser que son muchos los días de este mes en donde llueve con sol y se ve el arco iris (Esto referido a Israel)
También el primer arco iris se vio en Kislev.
"Y Yo para que sea un pacto entre la tierra y Yo". "Esta es la señal."
Mostró el arco iris y dijo: "Esta es la señal de la cual hablé" Esto fue dicho a Noé en el principio del mes de Kislev.
El 28 de Jeshvan Noé salió del arca y construye un altar. Tomo de todos los animales puros y de toda ave pura y la sacrificó.
Cuando comenzó Kislev bendijo D"s. a Noé. Le permitió la carne para comer y le prohibió derramar sangre de las personas. Formalizando " El pacto de la vida" y le mostró el arco iris.
Rosh Jodesh Kislev a veces son dos días y a veces es uno sólo
Cada mes que había alguna festividad, el Bet Din salía a avisar para hacerles saber cuando era principio de mes y así supieran calcular cuando sería la festividad.
Cuando era el mes de Kislev, anunciaban también y a pesar de que Jánuca no es una festividad de la Toráh, los sabios la fijaron y se la considera como todas las festividades.
Reflexiones
¡Jánuca ya se acerca! aceite, antorchas y petilot, pero .... ¿Qué se hace cuando en casa no hay aceite para encender las velas?
En el campo de concentración en Bergen Belzen, el admur de Miblotzov estaba preocupado y pensaba de donde obtendría mechas para encender las velas y también algún material combustible.
¡De pronto se le ocurrió una brillante idea!
A dos cuadras se encontraba una fábrica de zapatos. Sus dueños utilizaban una tintura especial para pintar el calzado. Tal material estaba elaborado justamente tenía base de aceite!! ¡Habrá aceite! Estaba seguro de que lo habría para Jánuca.
¿Y las petilot? ¡Las mujeres tendrían parte en tal misión! Las petilot serían fabricadas del algodón de los sweaters que ellas suelen tejer. Dicho y hecho. Estas mujeres tan justas obtuvieron el material combustible de la fábrica de zapatos y afinaron los hilos de algodón para dejar todo listo para Jánuca.
Y así fue que en la primera noche, se encendió una vela. La Tefilá se realizó en secreto, con voces estremecidas. Los judíos llenos de emoción recitaron las tres bendiciones correspondientes a la primera noche de Jánuca.
¡Amén! Contestaron todos los presentes mientras la alegría de cumplir la mitzvá llenaba sus corazones. En un extremo y como algo apartado, se encontraba un judío que no aparentaba ser religioso. Pertenecía al movimiento socialista ÒBundõ y fue designado uno de sus principales dirigentes. He aquí que ahora Di-s quiso que este hombre presenciara tal maravillosa escena: el encendido de las velas de Jánuca con sus correspondientes rezos y cánticos, junto al admur de Miblotzov.
¡Rabí!, se dirigió el hombre al sabio. ¡No comprendo!. Como Ud. puede rezar y afirmar de tal manera que Di-s es bendito, que nos revive cada día y nos da salud y bienestar. ¿Cómo puede Ud. bendecir por una barbarie tal? ¿Cómo agradecer que estoy vivo? ¿Para qué?. ¿Para luego morir de hambre o a causa de una peste?.
El admur no se apresuró ni vaciló, sino que contestó con ternura:
querido amigo, es muy buena tu pregunta y te voy a ser sincero. Yo también me asombré y me pregunté como hacer para sentir las oraciones en un momento tan trágico. Sucede que en el momento de bendecir a Di-s, medité: ¡Cómo es posible que a mi alrededor haya judíos que realmente se esmeran y preocupan por cumplir este precepto tan importante como el encendido de las velas de Jánuca al punto de por eso estén dispuestos a poner en peligro sus propias vidas!
A lo largo de tantos años ¿te has enfrentado alguna vez con una muestra de fe y esperanza semejante?
Estoy seguro de que por ese sentimiento estamos hoy en día vivos e integramos el Pueblo Judío, un pueblo que está dispuesto a todo con tal de mantener su identidad a través del cumplimiento de los preceptos establecidos en la sagrada Toráh.
Es nuestra obligación agradecer a Di-s que tuvimos el mérito de ser testigo de situaciones como éstas que nos hacen meditar sobre el verdadero sentido del Pueblo Judío.
¡No! No estamos desalentados, sino orgullosos de encontrarnos con miles de iehudim que no decaen ni se desalentarán ni perderán su fe en Di-s. Los hombres que hoy aquí viven son la prueba de que llegará el día en el cual se construirá el Bet Hamikdash! Por eso ...digamos juntos: ¡Bendito seas Di-s que nos diste vida y hoy nos encontramos aquí!.
La guerra finalizó. El admur de Miblotzov emigró a los EE.UU. y el hombre se quedó en Polonia. Los años pasaron y en cierta oportunidad ese hombre se encontró con uno de los seguidores del admur y así le dijo: Dígale al Rabí que
él salvó mi vida. él ya entenderá por qué.
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Un milagro que debe renovarse
Por el Rabino Dr Mordejai Maarabi
Al hablar de nuestras festividades, un espíritu de solemnidad nos invade, generalmente. Es mas: la preparación, ya sea de nuestro hogar y de nuestras personas para vivenciarlas, nos hace respirar un aire diferente. Algo así como que todo lo demás pasa a un segundo plano de importancia, y esperamos ese o esos días para alcanzar lo que, a veces, nos parece muy lejano: el sentido por nuestras personas, nuestras familias, nuestras cosas mas queridas... Porque las festividades promueven un reencuentro, un re-dimensionamiento de nuestras vidas, en todos sus sentidos. Y estoy resaltando el valor social de las mismas, mas allá de todo el entorno "religioso-tradicional" que las envuelve.
Somos un pueblo que recorre la historia. Somos testigos de una humanidad. Somos el reflejo del quehacer diario de todos los seres humanos. Celebramos y sufrimos, ni mas ni menos que los otros. Pero tenemos un imperativo: "No olvidar", o si lo queremos: "Recordar". Ser memoria permanente de hechos, situaciones, angustias y éxitos que nos han formado como pueblo, como testigos de sucesos que no pueden pasar por alto nuestras vidas, nuestros meses, nuestros días...
Hoy el imperativo tiene nombre propio otra vez: Jánuca. "Fiesta de la Inauguración", "Fiesta de las Luminarias", "Fiesta de la libertad", "Fiesta"... Una connotación bélica: la victoria frente a los griegos; otra connotación humana: inaugurar los servicios religiosos del Templo de Jerusalén. Y una connotación que emerge de ambas: el milagro del aceite...
¿Como alcanzar la síntesis? ¿Cómo explicarnos hoy, a casi 2.200 años, los eventos que suenan tan lejanos? ¿Acaso somos nostálgicos? ¿O acaso románticos?
No. No son sucesos lejanos. Una guerra, una confrontación, una pelea, es tema de actualidad. Lo sofisticado son los medios. Los fines casi son idénticos. Y en la guerra encontramos al dominante, cruel, sanguinario, exterminador, y al dominado, en franca minoría por subsistir... Tal cual la epopeya de los Macabeos, que recuerda su guerra contra el invasor-exterminador-depredador imperio griego. Pero la guerra no debe ser el fin mismo. Poco hubiéramos soportado el enfrentamiento bélico ("¿Alanetzaj Tojal Jerev?" ' ¿Acaso siempre vivirás por la espada?') La espada debe ser limitada en su accionar...
Como tampoco es lejano, el reabrir las puertas de una Sinagoga, definida por el profeta Iejezkel como "Mikdash Meat", esto es "un Santuario Menor", en clara alusión a la majestuosidad del Santuario de Jerusalén, destruido una y otra vez por babilonios y romanos. Aguardamos la restauración del mismo, como símbolo de unificación del pueblo judío, pero a través de los siglos a Jánuca, es decir a la renovación de nuestra fe, en la apertura de una sinagoga "Mikdash Meat"...
Pero el milagro... Ese milagro, es, en hebreo, que significa "bandera", "estandarte", a través del aceite, "shemen", en hebreo, no es lo habitual. No todos los días asistimos a un milagro, y mucho menos a uno que este ligado al aceite = luz. El milagro de la luz es único, y cuan difícil es mantenerlo! Así como en los días de Jánuca no había aceite (puro) suficiente sino para un solo día, quiso la Providencia que esa luz se extendiera por siete días mas, es decir un total de ocho días... Y acaso, ¿es tan relevante dicho episodio, nos preguntamos?
En estos días, en este siglo donde científicamente hemos logrado medir la velocidad de la luz, casi nos parece ridículo... Pero esa luz de Jánuca, nada tiene que ver con la electricidad. Es y fue la luz espiritual la que quedo encendida, para que nosotros, las generaciones venideras sepamos valorar su efecto, su irradiación atemporal, su luminosidad eterna. Pues la luz de ese aceite es y fue la luz, or, ese "or" que proviene de los seis días de la Creación... Un or haganuz, una luz especialmente reservada...
Jánuca se transforma así en un pequeño milagro que va creciendo mientras la luz supere a la oscuridad, a la confusión, al autoritarismo, a la mutilación...
"Hanerot halalu anu madlikim al HaNisim...", "estas luces nosotros encendemos por los milagros...", esta es la ecuación: por cada luz, un milagro; por cada milagro, una nueva cuota de luminosidad... Si supiéramos comprender el mensaje podríamos transformar cada día, cada siglo y cada era a la mínima y primera expresión de la obra de la Creación: "Y dijo Elohim: ¡que sea la luz! ¡Y fue la luz!"
Jánuca nos invita en sus ocho días festivos a que encendamos, día a día, noche a noche, una pequeña vela, pero en forma gradual. Agregando cada día, así como lo disponía la escuela de Hilel. No debemos encenderlas todas juntas. Como queriéndonos insinuar la tradición: iluminar, si; encandilar, no. Iluminar para ver, para redescubrir el milagro de la vida, para expresar las gracias (toda-korban) por el mérito de ser artífices de un destino; iluminar para sacudir del letargo a aquellos que siempre apostaron al oscurantismo medieval y a la profunda noche de los pueblos, de las personas...
Porque si Jánuca pierde su capacidad de milagro, habrá perdido su sentido. Porque sus ocho días bien podrían ser en la metáfora: ocho décadas en la vida de una persona, contando cada etapa con su propia luz, y con su propio milagro de existencia.
De ahí el mandato de nuestros maestros: "Mitzvat Jánuca ner ish ubeito", dice una opinión que uno debe encender por el y su familia; mas otra opinión sugiere: "Ner lecol ejad veejad", es decir, que "cada uno encienda su propia luz = vela". Hay elección, hay posibilidades, pero algo no podemos dejar de hacer: encender, iluminar, recrear el milagro de estar vivos y agradecerlo sumando luz, amor e intensidad...
servido por RAMIOLRA
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4 Enero 2007
El presente trabajo trata de establecer las eventuales relaciones entre los evangelios llamados "apócrifos" y la tendencia filosófico – religiosa conocida como gnosticismo. En la medida de lo posible, el objetivo es conservar la correspondencia entre ambos temas, para lo cual es necesario primero aclarar sus significados. Sin embargo, antes de hacerlo, no se puede obviar la importancia del descubrimiento en Nag Hammadi de textos gnósticos apócrifos, especialmente los Evangelios de Felipe y Tomás, aunque no se dejan de lado otros documentos de gran valor, como los apócrifos perdidos o los fragmentos papiráceos. La principal fuente de información y referencia es la edición de Los Evangelios Apócrifos preparada por Aurelio de Santos Otero e impresa por la Biblioteca de Autores Cristianos.
Al final, se presenta un anexo con el texto correspondiente a la IV Sesión del Concilio de Trento, celebrada el 8 de abril de 1546, donde se establece la lista definitiva de los evangelios canónicos.
2. El hallazgo en Nag Hammadi
En diciembre de 1945, en un pueblo egipcio llamado Nag Hammadi (en árabe "Pueblo de Alabanza") unos campesinos hallaron cerca de mil páginas en papiro: 53 textos divididos en códices, cuya antigüedad se remonta probablemente hacia el Siglo IV d.C. Estaban enterrados junto al acantilado oriental en el alto valle del Río Nilo. Se tratan de traducciones originales del griego al copto, que contienen evangelios (de Tomás y Felipe), apocalipsis, tratados teológicos y palabras atribuidas a Jesús, de franca orientación gnóstica y considerados por la Iglesia Católica como apócrifos.
Lo que ahora se conoce como Nag Hammadi, se llamaba antes Xhnobockeion, donde en 320 d.C. San Pacomio había fundado el primer monasterio Cristiano. En 367 d.C., el obispo Atanasios de Alejandría emitió un decreto prohibiendo las escrituras no aprobadas por la Iglesia central. Esto motivó a que algunos monjes locales copiaran unas 45 de esas escrituras, incluyendo las de Tomás, Felipe y Valentín, en 13 volúmenes encuadernados en cuero. Esta biblioteca entera fue sellada en una urna y escondida entre las piedras, por casi 1600 años.
Sin embargo, no se consideran "evangelios" (los de Felipe y Tomás) por varias razones. Por ejemplo, se dice que no fueron inspirados por Dios ni nacieron en comunidades cristianas, que no hablaban la lengua en que están escritos (copta sahídica). Tampoco esas comunidades cristianas tuvieron consenso en considerarlos inspirados. Su origen, a juzgar por su contenido, se da en círculos gnósticos.
En la actualidad, los escritos de Nag Hammadi tienen una gran vigencia que se extiende a varias ramas. No sería extraño que todavía se estén haciendo traducciones o actualizando las ya hechas, pues la importancia de tal descubrimiento lo hace digno de un cuidadoso rigor científico. Por otra parte, ha sido fuente para el desarrollo de numerosas investigaciones y la producción de cantidad de artículos, libros y hasta películas.
3. Evangelios Apócrifos
La Biblia Católica se divide en Nuevo y Antiguo Testamento, el cual a su vez se divide en Libros Protocanónicos (39 libros en lengua hebrea, canonizados primero) y Libros Deuterocanónicos (siete libros en lengua griega, literalmente significa "segundo canon"). El Antiguo Testamento tiene como base el texto masorético, autorizado por eruditos judíos.
Podría decirse que el principal criterio para calificar a un libro de apócrifo es considerar que carece de inspiración divina. El primero en usar ese término fue San Jerónimo, para referirse a los libros que llegaron a ser los deuterocanónicos, cuando tradujo la Vulgata latina. Su origen es griego, generalmente traducido por "escondido" o "secreto".
Cuando algunos apócrifos se incorporaron a la Septuaginta, los israelitas convocaron a un Concilio en Jamnia para analizarlos. Acordaron aceptar los que reunieran ciertas condiciones: concordancia con la ley mosaica, haberse escrito en Palestina y en hebreo, y antes de la muerte de Esdras, quien según los hebreos fijó bajo mandato divino la lista de libros canónicos del Antiguo Testamento. Debido a que esos libros, probablemente escritos entre 150 a.C. y 100 d.C. (por lo menos dos siglos después de que murió Esdras), no reunían las condiciones establecidas, fueron separados de los otros.
Del Nuevo Testamento, el primer intento de agrupar los libros dignos de ser integrados se da a finales del s. II y se conoce como fragmento de Muratori. Data aproximadamente de 170 - 180 d. C. y contenía los cuatro Evangelios, el Apocalipsis de Juan, trece cartas de Pablo y Sabiduría. Faltaba la Epístola a los Hebreos y las Epístolas de Pedro.
Son numerosas las listas de libros considerados como revelados: de Melitón de Sardis (177 d.C.), Orígenes (230 d.C.), Atanasio (326 d.C.), Cirilo (348 d.C.), Hilario de Pointiers (358 d.C.), Concilio de Laodicea (363 d.C., que prohibió leer los libros apócrifos en las iglesias), Epifanio (368 d.C.), Gregorio Nacianceno (370 d.C.), Anfiloquio (380 d.C.), Rufino (395 d.C.) y Jerónimo (395 d.C.). hay quienes dicen que en el Concilio de Hipona, en 393 d.C., convocado por el Papa Dámaso, es la primera afirmación de la lista canónica.
Pero es hasta el año 1546, cuando tuvo lugar el Concilio de Trento, que en su cuarta sesión del 8 de abril de ese año se fijaron definitivamente los libros canónicos y los apócrifos. Se excluyeron de la vulgata tres de los diez que había agregado: el tercero y el cuarto de Esdras y la Oración de Manasés.
Los llamados Libros Canónicos son, por lo tanto, los que la Iglesia acepta como revelados por Dios. Benedicto P. XV, en su encíclica Spiritus Paraclitus, dice: "Los Libros de la Sagrada Escritura (...) fueron compuestos bajo la inspiración, o la sugestión, o la insinuación, y aún el dictado del Espíritu Santo, más todavía, el mismo Espíritu fue quien los redactó y publicó." Esta misma encíclica, se dice que Jesús afirma la iluminación divina en el escritor, donde Dios mueve su voluntad a escribir lo que ha de transmitirse a la humanidad.
En el Segundo Concilio del Vaticano, en la Constitución Dogmática Dei Verbum sobre la Divina Revelación, la Iglesia dice que por un acto de bondad y amor a la humanidad Dios ha decidido revelarse a sí mismo y a su voluntad. Dios se ha manifestado a los Padres de la Iglesia para prometer la salvación. Refiriéndose explícitamente al Nuevo testamento, la Constitución sostiene que sus libros principales son los Cuatro Evangelios y que si origen es indudablemente apostólico, predicado por mandato de Cristo, inspirado por el Espíritu Santo y trasmitido por escrito por los cuatro apóstoles. Acepta la historicidad de los evangelios, pero afirma que son fieles a la vida de Cristo y que obedecen a una tradición oral. Lo reitera la encíclica Divino Afflante Spiritu, de Pío P. XII en 1943.
La Iglesia Católica reitera su condena a los libros apócrifos. Pío P. IX , en la Encíclica Noscitis et nobiscum de 1849 ataca lo que denomina "lecturas emponzoñadas" y privilegia la difusión de libros escritos por "hombres de sana y reconocida doctrina".
4. Gnosticismo
Las raíces del gnosticismo podrían remontarse a la inversión que del sistema platónico hace Filón de Alejandría en función del judaísmo. En su planteamiento, Dios estaría por encima del Logos y del mundo de las ideas. A esto habría de unirse el platonismo medio y la difusión de religiones mistéricas, cuyo resultado sería un movimiento aristocrático (explicable por darse en medios intelectuales) cuyo contenido estaría plagado de imaginería cosmológica y filosofía.
Sus principales líneas son:
La trascendencia indudable de Dios, esto es, separado de toda forma de materia.
La explicación del mundo sensible por una complicada genealogía de seres que se encuentran entre la materia y el Dios del cual han emanado en decadencia. Los eones corresponden al mundo de las ideas platónicas, y se encuentran en un nivel inferior a Dios.
La negatividad al respecto de la materia, que ocupa el menor grado en la sucesión de los seres. Introduce el mal y por eso no es creación divina, al contrario, su origen está en el pecado de algún ser intermedio que viene a ser el Yavé del Antiguo Testamento, el Dios semita. Para esto, el Dios verdadero envió a su hijo Jesús para liberar a quienes creyeran en Él y destruir el mal. Para Basílides, el cuerpo de Jesús fue solamente aparente para manifestarse a los hombres, hubiera sido indigno para su naturaleza un cuerpo material. Basílides, por ejemplo, sostiene que Cristo no sufrió la pasión, el crucificado fue Simón Cireneo (quien le ayudó a llevar la cruz) y luego Jesús tomó su forma y ascendió al cielo. En los apócrifos, por ejemplo en el Protoevangelio de Santiago y en general en los apócrifos de la natividad, se reitera la inmaterialidad de Cristo y abundan las imágenes de un Cristo vengativo y hostil con respecto a lo creado. La posición de la Iglesia es muy clara. En el decreto Ad Gentes Divinus se dice: "...el hijo de Dios siguió los caminos de una verdadera encarnación, para hacer a los hombres partícipes de la naturaleza divina (...) Él tomó la naturaleza humana íntegra, cual se encuentra en nosotros".
La concepción antropológica dualista, es decir, la idea de que el hombre está compuesto de un principio malo, que es la materia, su cuerpo, y otro bueno, que es su espíritu aprisionado en este mundo y que puede regresar a la región superior de donde procede. La salvación consiste en asimilar un conocimiento supuestamente oculto y que es revelado a ciertos ‘escogidos’. Esto es posible, no por Dios, sino por uno de los eones intermedios, es decir, Jesús o Logos.
San Justino, San Ireneo y San Hipólito consideran que el gnosticismo aparece en Samaria con Simón de Gitton (h 40). En Hechos de los Apóstoles aparece: Pero había allí un hombre llamado Simón, que antes había practicado la brujería y que había engañado a la gente de Samaria haciéndose pasar por una persona importante (Hechos, 8, 9). Los versículos del 9 al 24 relatan que lo llamaban "el gran poder de Dios". Se convirtió y quiso comprar la facultad de hacer milagros a San Juan y a San Pedro, este último lo condenó. A Simón se le atribuyen tendencias gnósticas, era considerado como una encarnación divina y a su esposa Elena como la de su pensamiento. Hubo sectas consagradas a Elena, donde se despreciaba el judaísmo y se privilegiaba la magia. Según la explicación de Fraile, tales ideas no pueden ser atribuidas con propiedad a Simón, más bien, se quiso hacer de su figura una justificación de los orígenes del gnosticismo. Tuvo por discípulo a Menandro de Capparetta (h 60 – 80).
El auge del gnosticismo ocurre en el Siglo II. Aparecen en Siria Satornilo (h 98 – 160), Cerdón (s. II), discípulo de Valentín, y Marción, discípulo de Cerdón. En Alejandría, Basílides (h 120 – 161), su hijo Isidoro y Carpócrates (h 130 – 160). En la región itálica, aparece Valentín (s. II) y su pensamiento se difunde por su región y por la oriental, a finales del Siglo II y principios del III. Probablemente, haya sido el gnóstico más influyente. Su pensamiento fue ampliamente difundido, por ejemplo, por Tolomeo (h 140) considerado como el autor de la principal composición gnóstica: Epístola a Flora, y Heracleón (h 145 – 180) quien le dio una exégesis de orientación gnóstica al Evangelio de San Juan.
Tiene un marcado sentido elitista. Por ejemplo, se dice que hasta inventaron un lenguaje propio, resultado de una combinación entre caracteres egipcios y griegos.
En los Evangelios Apócrifos aparece con frecuencia la teoría gnóstica del docetismo, según la cual el cuerpo de Cristo es puramente aparencial. La divinidad de Cristo no le permitiría, por definición, hacerse carne, su cuerpo no pasa de ser aparente. Su principal exponente es Marción, contra quien Melitón, Obispo de Sardes, escribió Sobre la Encarnación de Cristo.
5. Los Evangelios Apócrifos y el Gnosticismo
Durante el surgimiento de las primeras comunidades cristianas, hubo un interés popular por conocer detalles sobre la vida de Jesús, esto motivó la aparición de diversos relatos que no sólo se limitaron a leyendas, sino a la difusión de tendencias gnósticas o maniqueas. Ejemplo de estos relatos son Pistis Sophia y el Libro de Juan. A su vez, escritores ortodoxos emplearon medios similares para defender el dogma.
Fraile menciona a varios libros de carácter gnóstico: Pistis Sophía, de origen copto que relata el esparcimiento de los apóstoles por el mundo; Evangelios de Eva, María, Judas Iscariote, Tomás, Matías, Felipe, Basílides, de los egipcios y de los doce apóstoles (podría agregarse el de Marción y el de Bartolomé); Apocalipsis de Adán, Abraham, Moisés y Nicotea. El Fragmento de Muratori habla de un documento marcionita perdido llamado La carta a los alejandrinos.
Apócrifos perdidos:
Ente los perdidos, el más antiguo que se conoce es el Evangelio de los Egipcios. Data del año 150 y debe el nombre a sus lectores. Revela una concepción gnóstica del alma y condena el matrimonio, en particular la lascivia que despierta la mujer. Clemente Alejandrino, Orígenes y San Epifanio lo consideran herético. Aunque parece no tener relación con este, se sabe de un Evangelio de los Egipcios que forma parte de los 13 volúmenes de Nag Hammadi.
El Evangelio de los Doce es considerado por especialistas como idéntico al Evangelio de los ebionitas, grupo gnóstico que en dicho evangelio manipulan a su conveniencia el Evangelio de San Mateo, así como el relato de la vida de San Pedro. Algo similar ocurre con el Evangelio de Matías, que los seguidores de Basílides (y Clemente agrega a Valentín y Marción), emplearon para respaldar su pensamiento. Por ejemplo, Matías aparece condenando duramente la carne. Según Hipólito, Basílides decía haber escuchado de Matías discursos revelados por Dios.
Epifanio menciona en Adversus haeres el libro gnóstico apócrifo Preguntas de María, y al igual que Filastrio se refiere al Evangelio de la Perfección, quien resalta su carácter fantasioso.
Otros evangelios pertenecientes a grupos menores son el Evangelio de los Cuatro Rincones (gnósticos simonistas, herejes que practicaban la magia); Evangelio de Judas Iscariote (gnósticos "cayanitas", condenados por San Ireneo); Evangelio de Eva (personaje destacado en el pensamiento ofita); Tres clases de frutos de la Vida Cristiana; Nacimiento de María.
Por su parte, Basílides y Marción tienen evangelios propios. El primero, trata principalmente de un compendio de ideas gnósticas del autor. Marción, por su parte, lo que hizo fue eliminar cuanto elemento judío pudo del Nuevo Testamento. Se dice que este evangelio es recreado en el Evangelio de Apeles, su discípulo. Además, Marción influyó en el Evangelio de los Adversarios de la Ley y de los Profetas, que San Agustín lo censura.
Estos son los Evangelios Apócrifos Perdidos de carácter gnóstico.
Fragmentos Papiráceos:
De los fragmentos papiráceos, cabe mencionar especialmente el Fragmento Gnóstico de Oxyrhynchus. Consiste en una supuesta conversación de corte gnóstico de Jesús con sus discípulos. "El Señor de todo no es el Padre, sino el progenitor. Pues el Padre es principio solamente de las cosas futuras; mas el padre de él es Dios, el progenitor de todas las cosas desde su origen en adelante"
Otro fragmento es el de la Logia de Oxyrhynchus, donde aparece en boca de Jesús la teoría gnóstica de la ubicuidad. También los Fragmentos Evangélicos Coptos tienen relación, por ejemplo con el himno gnóstico de los Hechos de Juan. Entre estos, los Papiros Coptos de Berlín contienen tres evangelios de carácter gnóstico: el Evangelio de María Magdalena, que confirma la tesis de que los textos coptos relacionada con el gnosticismo tiene un origen helénico; el Apócrifo de Juan, que contiene supuestas revelaciones celestiales hacia Juan para que él las haga llegar a sus discípulos; y la Sabiduría de Jesucristo, de relatos cosmológicos cuya posible influencia es de Valentín. Luego, en el Agrapha, libro que contiene diversas sentencias atribuidas a Jesús y no incluidas en los cuatro evangelios, Jesús dice en el Agrapha de origen Musulmán: "Dijo Jesús (a quien Dios salude): ¿Cómo va a ser contado entre los sabios el que, (después de estar) andando por la senda que conduce a la vida futura, dirige sus pasos hacia la vida de este mundo?"
Apócrifos de la Natividad:
A diferencia de los anteriores, estos evangelios han llegado enteros a nosotros. Su finalidad común es defender el honor de María. Entre ellos cabe destacar el Protoevangelio de Santiago y el Evangelio del Pseudo Mateo, este último se supone que es una reelaboración latina del otro. Tuvieron posteriormente una fuerte influencia. Se caracterizan por un uso de la imaginación que por momentos pareciera excesivo.
Es posible ubicar presencia del gnosticismo ofita, cuando María llega al sexto mes de embarazo y José lo ignora. En este momento, José, angustiado, piensa que al igual que Eva, María fue engañada y seducida por la serpiente.
En el Protoevangelio, hay quienes sostienen influencia docética, considerando el parto de María como medio para la manifestación aparencial del cuerpo de Cristo. En todo caso, el norte de esta clase de libros relativos a la natividad es reiterar el carácter virginal de María, aún después del alumbramiento. Es particularmente dramático el episodio de la partera y Salomé, donde esta última examina la virginidad de María:
"Por vida el Señor, mi Dios, que no creeré tal cosa si no me es dado introducir mi dedo y examinar su naturaleza (...) ¡Ay de mí! ¡Mi maldad y mi incredulidad tienen la culpa! Por tentar al Dios vivo se desprende de mi cuerpo mi mano carbonizada!"
La idea del parto virginal de María está más presente en el Evangelio del Pseudo Mateo, empleado por maniqueos y priscilianistas. Se reitera en III, 3 y IX, 4 de dicho evangelio, y en Liber de Infantia Salvatoris, en los versículos 69, 75 y 76 . Además, se le agrega la fecundación, por intervención divina, de Ana, esposa de Joaquín y madre de María, a pesar de su esterilidad. El Ángel enviado por Dios le dice a Joaquín:
"Sábete, pues, que Ana, tu mujer, va a darte a luz una hija, a quien tú impondrás el nombre de María (...) y ya desde el vientre de su madre se verá llena del Espíritu Santo. No comerá ni beberá cosa alguna impura ni pasará su vida entre el bullicio de la plebe..."
Este párrafo particularmente muestra además la condición austera y aristocrática del gnosticismo.
Evangelio de Tomás:
El segundo de los trece códices hallados en Nag Hammadi contenía en los folios 33 al 51 el Evangelio según Tomás, en lengua copta sahídica. Su origen probablemente se remonta al s. II. Actualmente, se encuentra en el Museo Copto del Antiguo Cairo. Otras partes de la biblioteca descubierta se encuentran en el Instituto Jung de Zürich. Más que evangelio, se trata de una compilación de enseñanzas atribuidas a Cristo y reveladas a Dídimo Judas Tomás, quien las escribió dirigidas, a juzgar por su introducción, a un sector docto capaz de darles la correcta interpretación (esto es, a un sector gnóstico). San Agustín afirma, en Contra epistulam quam vocant Fundamenti, que este escrito fue conocido por el gnóstico Mani y posteriormente empleado por la secta maniquea, según los relatos de Timoteo de Constantinopla (De receptione haereticorum) y Teodoro de Raithu (De Sectis), que también mencionan el Evangelio de Felipe. Se considera a Tomás como autor de otros dos escritos gnósticos: Pistis Sophia y Actas Apócrifas de Tomás.
El sentido gnóstico de este evangelio se ubica en la ambivalencia de ciertas expresiones, como las parábolas e imágenes: Dijo Jesús: "Los fariseos y los escribas recibieron las llaves del conocimiento y las han escondido: ni ellos entraron, ni dejaron entrar a los que querían. Pero vosotros sed cautos como las serpientes y sencillos como las palomas. (Tomás, 39)
Evangelio de Felipe:
Es un evangelio que la complejidad de su contenido lo hace ver dirigido a medios gnósticos capaces de interpretarlo. Su orientación es valentiniana, pues reproduce la teoría de la unión de principios a nivel cósmico y cuyos resultados van degradando. Se distingue, además, entre hombres poseedores y carentes de gnosis. Hay una curiosa aprobación a ciertos tipos de sacramentos, por ejemplo, el de la redención y el bautismo tienen un claro trasfondo gnóstico.
Sirven de base para este evangelio los libros canónicos de Mateo y Juan y sus epístolas. En línea con el gnosticismo, afirma su subordinación con respecto a Dios y niega la corporeidad de Cristo. "Jesús los llevó a todos a escondidas, pues no se manifestó como era (de verdad), sino de manera que pudiera ser visto (...) por ello su Logos se mantuvo oculto a todos". (Felipe, 26)
Evangelios de la Pasión y la Resurrección:
El Evangelio Apócrifo de Bartolomé contiene relatos fantásticos y misteriosos, de influencia egipcio, y se preocupa de temas comunes a los gnósticos: descenso al infierno, encarnación, etc.
Los Evangelios Apócrifos han inspirado tradiciones e iconografías alrededor del tema de la Natividad. Por ejemplo, fue la base de La Roldana para "El descanso en la huida a Egipto" de 1691, que muestra la huida de la Sagrada Familia a Egipto. Pero atendiendo a la tradición, la celebración de la Navidad en diciembre se dice que los canónicos tomaron gran parte de información de los apócrifos. Detallan hechos específicos acerca del nacimiento de Cristo y factores que lo rodean. Por ejemplo, la llegada de los Tres Reyes Magos. Para esto, es fuente principal el Protoevangelio de Santiago.
Actualmente, en Valencia, España, se celebra La Festa o Misteri d'Elx, un drama cantado en valenciano, excepto algunos versos en latín, único en el mundo y celebrado en la Basílica de Santa María y basado en los Evangelios Apócrifos. Tratan sobre la muerte, asunción y coronación de la Virgen María, y defiende su virginidad. Se compone de piezas medievales, renacentistas y barrocas. Surgió en el área mediterránea de Europa. Después del Concilio de Trento las representaciones teatrales realizadas dentro de templos fueron prohibidas. El Misteri fue lo único que quedó gracias a una Bula emitida en la primera mitad del s. XVII. Tiene lugar los días 14 y 15 de agosto de cada año, y al finalizar se reparten entre los asistentes hojas de palma bendita.
6. Anexo
Concilio de Trento
Las sagradas escrituras
Celebrado en 8 de abril de 1546
Decreto sobre las escrituras canónicas
El sacrosanto, ecuménico y general Concilio de Trento, congregado legítimamente en el Espíritu Santo y presidido de los mismos tres Legados de la Sede Apostólica, proponiéndose siempre por objeto, que exterminados los errores, se conserve en la Iglesia la misma pureza del Evangelio, que prometido antes en la divina Escritura por los Profetas, promulgó primeramente por su propia boca. Jesucristo, hijo de Dios, y Señor nuestro, y mandó después a sus Apóstoles que lo predicasen a toda criatura, como fuente de toda verdad conducente a nuestra salvación, y regla de costumbres; considerando que esta verdad y disciplina están contenidas en los libros escritos, y en las tradiciones no escritas, que recibidas de boca del mismo Cristo por los Apóstoles, o enseñadas por los mismos Apóstoles inspirados por el Espíritu Santo, han llegado como de mano en mano hasta nosotros; siguiendo los ejemplos de los Padres católicos, recibe y venera con igual afecto de piedad y reverencia, todos los libros del viejo y nuevo Testamento, pues Dios es el único autor de ambos, así como las mencionadas tradiciones pertenecientes a la fe y a las costumbres, como que fueron dictadas verbalmente por Jesucristo, o por el Espíritu Santo, y conservadas perpetuamente sin interrupción en la Iglesia católica. Resolvió además unir a este decreto el índice de los libros Canónicos, para que nadie pueda dudar cuales son los que reconoce este sagrado Concilio. Son pues los siguientes. Del antiguo Testamento, cinco de Moisés: es a saber, el Génesis, el Exodo, el Levítico, los Números, y el Deuteronomio; el de Josué; el de los Jueces; el de Ruth; los cuatro de los Reyes; dos del Paralipómenon; el primero de Esdras, y el segundo que llaman Nehemías; el de Tobías; Judith; Esther; Job; el Salterio de David de 150 salmos; los Proverbios; el Eclesiastés; el Cántico de los cánticos; el de la Sabiduría; el Eclesiástico; Isaías; Jeremías con Baruch; Ezequiel; Daniel; los doce Profetas menores, que son; Oseas; Joel; Amos; Abdías; Jonás; Micheas; Nahum; Habacuc; Sofonías; Aggeo; Zacharías, y Malachías, y los dos de los Macabeos, que son primero y segundo. Del Testamento nuevo, los cuatro Evangelios; es a saber, según san Mateo, san Marcos, san Lucas y san Juan; los hechos de los Apóstoles, escritos por san Lucas Evangelista; catorce Epístolas escritas por san Pablo Apóstol; a los Romanos; dos a los Corintios; a los Gálatas; a los Efesios; a los Filipenses; a los Colosenses; dos a los de Tesalónica; dos a Timoteo; a Tito; a Philemon, y a los Hebreos; dos de san Pedro Apóstol; tres de san Juan Apóstol; una del Apóstol Santiago; una del Apóstol san Judas; y el Apocalipsis del Apóstol san Juan. Si alguno, pues, no reconociere por sagrados y canónicos estos libros, enteros, con todas sus partes, como ha sido costumbre leerlos en la Iglesia católica, y se hallan en la antigua versión latina llamada Vulgata; y despreciare a sabiendas y con ánimo deliberado las mencionadas tradiciones, sea excomulgado. Queden, pues, todos entendidos del orden y método con que después de haber establecido la confesión de fe, ha de proceder el sagrado Concilio, y de que testimonios y auxilios se ha de servir principalmente para comprobar los dogmas y restablecer las costumbres en la Iglesia.
Decreto sobre la edición y uso de la sagrada escritura
Considerando además de esto el mismo sacrosanto Concilio, que se podrá seguir mucha utilidad a la Iglesia de Dios, si se declara qué edición de la sagrada Escritura se ha de tener por auténtica entre todas las ediciones latinas que corren; establece y declara, que se tenga por tal en las lecciones públicas, disputas, sermones y exposiciones, esta misma antigua edición Vulgata, aprobada en la Iglesia por el largo uso de tantos siglos; y que ninguno, por ningún pretexto, se atreva o presuma desecharla. Decreta además, con el fin de contener los ingenios insolentes, que ninguno fiado en su propia sabiduría, se atreva a interpretar la misma sagrada Escritura en cosas pertenecientes a la fe, y a las costumbres que miran a la propagación de la doctrina cristiana, violentando la sagrada Escritura para apoyar sus dictámenes, contra el sentido que le ha dado y da la santa madre Iglesia, a la que privativamente toca determinar el verdadero sentido, e interpretación de las sagradas letras; ni tampoco contra el unánime consentimiento de los santos Padres, aunque en ningún tiempo se hayan de dar a luz estas interpretaciones. Los Ordinarios declaren los contraventores, y castíguenlos con las pensas establecidas por el derecho. Y queriendo también, como es justo, poner freno en esta parte a los impresores, que ya sin moderación alguna, y persuadidos a que les es permitido cuanto se les antoja, imprimen sin licencia de los superiores eclesiásticos la sagrada Escritura, notas sobre ella, y exposiciones indiferentemente de cualquiera autor, omitiendo muchas veces el lugar de la impresión, muchas fingiéndolo, y lo que es de mayor consecuencia, sin nombre de autor; y además de esto, tienen de venta sin discernimiento y temerariamente semejantes libros impresos en otras partes; decreta y establece, que en adelante se imprima con la mayor enmienda que sea posible la sagrada Escritura, principalmente esta misma antigua edición Vulgata; y que a nadie sea lícito imprimir ni procurar se imprima libro alguno de cosas sagradas, o pertenecientes a la religión, sin nombre de autor; ni venderlos en adelante, ni aun retenerlos en su casa, si primero no los examina y aprueba el Ordinario; so pena de excomunión, y de la multa establecida en el canon del último concilio de Letran. Si los autores fueren Regulares, deberán además del examen y aprobación mencionada, obtener licencia de sus superiores, después que estos hayan revisto sus libros según los estatutos prescritos en sus constituciones. Los que los comunican, o los publican manuscritos, sin que antes sean examinados y aprobados, queden sujetos a las mismas penas que los impresores. Y los que los tuvieren o leyeren, sean tenidos por autores, si no declaran los que lo hayan sido. Dese también por escrito la aprobación de semejantes libros, y parezca esta autorizada al principio de ellos, sean manuscritos o sean impresos; y todo esto, es a saber, el examen y aprobación se ha de hacer de gracia, para que así se apruebe lo que sea digno de aprobación, y se repruebe lo que no la merezca. Además de esto, queriendo el sagrado Concilio reprimir la temeridad con que se aplican y tuercen a cualquier asunto profano las palabras y sentencias de la sagrada Escritura; es a saber, a bufonadas, fábulas, vanidades, adulaciones, murmuraciones, supersticiones, impíos y diabólicos encantos, adivinaciones, suertes y libelos infamatorios; ordena y manda para extirpar esta irreverencia y menosprecio, que ninguno en adelante se atreva a valerse de modo alguno de palabras de la sagrada Escritura, para estos, ni semejantes abusos; que todas las personas que profanen y violenten de este modo la palabra divina, sean reprimidas por los Obispos con las penas de derecho, y a su arbitrio.
Asignación de la sesión siguiente
Item establece y decreta este sacrosanto Concilio, que la próxima futura Sesión se ha de tener y celebrar en la feria quinta después de la próxima sacratísima solemnidad de Pentecostés.
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4 Septiembre 2006
La historia del vino se remonta al viejo testamento (Genesis 9:20) cuando es mencionado por Noé. En Grecia antigua, el vino era tomado con agua (tomarlo sin mezclarlo era mal visto); Teocrito describe a los vinos como venerables cuando cumplían los 4 años de edad. Por aquel entonces era guardado en toneles, recipientes hechos en pieles de cabra y ánforas impermeabilizados con aceites y trapos engrasados; por lo que el aire estaba en contacto con el vino en todo momento. Los romanos deomstraron mejor cuidado y mejor vino a través de los vinos Falernianos de un año de añejamiento introduciendo otros recipientes. Aunque de todas formas no se llego hasta la maduración completa del vino cuando se introdujo la botella con corcho.
El vino conservado en madera no alcanza la madurez hasta pasados los tres años; mantenido mayor tiempo no mejoraba pero podía deteriorarse. Los toneles eran mantenidos hasta 20 años hasta el final del siglo 18, momento en que fueron mejorados; pero el hábito fué abandonado y los connoisseurs encuentran en ello un tema para discusión.
Los romanos plantaron viñedos en todos los lugares en que la uva soporto el clima (Africa del norte, España, Gaul, Inglaterra e Illyria). Los cultivos permanecieron para consumo local, en particular para la Sagrada Comunión, por lo que su cuidado paso a ser preocupación de los eclesiásticos.
La reaparición del vino como bebida, y la de famosas bodegas, resulto invariablemente de los esfuerzos de monjes y monarcas distinguidos por su devoción a la iglesia.
La mayoría de los vinos locales eran de baja calidad, especialmente de áreas actualmente consideradas como de alta latitud. El Vin de Suresnes de las afueras de París se transformó en algo fino. En Inglaterra existen registros de Vinos Espumantes de la variedad Welsh que datan del siglo 19 en producido en las afueras de Cardiff
Si bien las plantaciones mas importantes son atribuidas a Carlomagno, no fué hasta el siglo 12 que las grandes plantaciones encontraron lugar y grandes mercados. Debido a las dificultades para transportar mercaderías de la época, la mayoría de los viñedos que subsistieron fueron aquellos que estaban a orillas de ríos importantes. Tal es el caso de los viñedos a orillas del Rhin en Alemania, Garonne y Loire. Otros eran producidos en la zona controlada por Venecia de Grecia donde se producían variedades de Madeira, hacia 1420.
La utilización de botellas y corchos apareció para finales del siglo 17, y se atribuye su creación a Dom Pierre Pérignon de Hautvillers, padre del mercado del Champagne. Otro descubrimiento, al que se llegó, pero por error, fue la obtención de vinos dulces y bouquet, los cuales se producían dejando que las uvas entraran en cierto fermento todavía en los viñedos y parras, en el año 1775 en Rheingau. Esta pourriture noble (podredumbre noble) era causada por la presencia de cierta microdermia especial que hizo posible algunos Sauternes y conocidos algunos vinos de Hungría afectando ciertos toneles.
También durante el siglo 17, fue cuando los productores de Madeira, Jerez y Oporto comenzaron a fortificar sus vinos agregando Brandy durante la elaboración.
La desaparición de muchos viñedos importantes ocurrió después de 1863, cuando accidentalmente se transportó una variedad de piojo denominado Phylloxera que atacó las raices de las plantas. Debido a esto, áreas que alcanzaron los 2.500.000 acres fueron devastadas por la peste, dejando a los productores franceses al borde de la quiebra y a los productores de Madeira y Canarias completamente sin producción. La devastación fue controlada luego de importar plantas resitentes a ese piojo desde California. Los vinos Pre-Phylloxera actualmente son practicamente imposibles de conseguir.
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1 Julio 2006
Uno de los más importantes hallazgos arqueológicos mundiales de los últimos tiempos, ocurrió en el Perú en 1987, cuando el arqueólogo peruano Walter Alva junto con su equipo, descubrió la tumba del Señor de Sipán. Este descubrimiento es comparable, en importancia, al de otros gobernantes habidos en la historia hace milenios.
El hallazgo de las tumbas reales del Señor de Sipán ha marcado un importante hito en la historia del Perú y de América, debido a que es la primera vez que ha podido develarse la majestuosidad de una personalidad del antiguo Perú y de la América toda.
Sipán fue descubierto a medio kilómetro del pueblo del mismo nombre ubicado en Lambayeque. Los restos corresponden a la cultura Mochica, a la cual pertenecen los restos de la tumba encontrada por el doctor Walter Alva.
Mediante estudios de ADN de los restos del Señor de Sipán, se sabe que ese guerrero de 1,67 metros de estatura murió a los 40 años de edad y es descendiente en cuarta generación del Viejo Señor de Sipán, cuya tumba se encontró debajo de la primera. Gracias a los estudios de ADN y arqueológicos hechos por los científicos peruanos, ha sido posible recrear los rasgos faciales, color de piel, ojos, pelo y edad de ese dignatario y el medioambiente. La tumba del Señor de Sipán, estaba ricamente adornada con cerámicas, textiles y joyas exquisitamente labradas en cobre, oro y plata con piedras preciosas.
Gracias al tesón del Doctor Alva, en Lambayeque fue construido el Museo Tumbas Reales de Sipán donde se guardan los tesoros y los restos de las personas que ocuparon las tumbas desde aproximadamente el año 300 hasta 1987, cuando fueron descubiertas.
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30 Junio 2006
La cocina gallega tiene características muy propias y ha debido mantenerse durante siglos dentro de unos límites muy concretos. No es una cocina de grandes recetas, aunque lo sea de felices asociaciones. Una cocina en la que entran productos naturales de excepcional calidad y a la que se han ido incorporando a lo largo de los siglos productos foráneos, como por ejemplo el arroz, que ha entrado en Galicia, como en otros países europeos, como dulce, es decir como arroz con leche.
La carne de cerdo domina grandes parcelas de la cocina gallega. La matanza familiar del puerco sigue siendo una de las bases de la alimentación en la Galicia agraria y en muchas zonas la más importante.
A la castaña, alimento del gallego durante centenas, la ha sustituido la patata en los dos últimos siglos, lo mismo que al mijo, o millo, y a la avena, as papas de arrandas, los han sustituido el maíz. La boroa o borona antigua, era de mijo, y pasó a ser de maíz, cereal que tomó entre nosotros el nombre de millo antiguo.
La riqueza de pescados de la Galicia litoral, llegaba al interior solamente con el pulpo curado y la sardina de tabal, pero puede decirse que ahora toda Galicia disfruta de la cosecha piscícola de sus mares, a la que se une la de sus ríos, con sus truchas, salmones, sábalos y lampreas.
La abundancia de aceite de oliva foráneo, la llegada del pimentón, ha influido decisivamente en la cocina gallega actual, de la que puede decirse que está en trance de mutación. Hoy se ponen a la parrilla o a la a plancha una langosta y un lubricante, cosa que nunca antes se había hecho. Los pescados curados (lamprea, congrio y raya) desaparecen de la alimentación invernal, y los grandes cocidos de antaño, por ejemplo, son sustituidos por lacón con grelos, que se ha transformado en el plato gallego por excelencia.
Ya dijimos que el cerdo era la base de la alimentación de la cocina campesina gallega. La matanza, a partir del San Martiño y a lo largo del invierno, hasta martes ladeiro, es una fiesta de las casas aldeanas. El día de la matanza se come el hígado, generalmente frío, encebollado, y se aprovecha la sangre del cerdo, que se conserva para las filloas de sangre. El cerdo muerto queda colgado del cambril, ya vaciado, para que enfríen las carnes. Al día siguiente de la matanza se parte el cerdo y se salan tocinos, jamones, lacones, costilla, soa, cachucha…….Y en la cocina se pica la carne para los chorizos y chanfainas o choflas, y las partes grasas que han de ser derretidas en grandes potas, generalmente de hierro, para obtener la manteca de cerdo y los chicharrones o roxóns. Con la carne picada se hace la zorza, amasándola con ajo, sal, pimentón dulce y picante, y en muchas partes con un saludo de orégano. Esta zorza ha de ser probada y rectificada si es necesario, antes de proceder al embutido. Cuando los chicharrones van hechos, y se les han sacado todo la grasa, se salan y se comen y se hacen bollas de pan trigo con ellos, con añadido de azúcar, uvas e higos pasos. El día de partir el puerco se comen los filetes de solomillo y los riñones (ahora en muchas partes con arroz), y se adoba la costilla y el lomo o raxo, que han de ser comidos empanados o en empanada; la empanada de raxo es una de las más propias de la Galicia interior. En muchos lugares se comen las tripas, cocidas y pasadas por la sartén, y se hacen callos de cerdo, con garbanzos. Al tercer día después de hacer la zorza, se procede a embutir, y además de los chorizos y chanfainas se hacen diversas clases de morcilla de sangre, ya con cebolla, ya dulce. Las morcillas dulces, al cabo de una semana, hacen un postre exquisito, troceadas y fritas. También se hace el día de embutir el botelo o androlla, con puntas de costilla sazonadas como si fuese zorza, y que se comerá cocido con verdura, o formando parte de la carne de un cocido de día de fiesta.
Recientemente se ha ido extendiendo el gusto por los lacones y jamones asados, y ya dijimos que el palto nacional es el lacón con grelos (ya salpreso, ya curado). Se sirve con el añadido de patatas, cachelos y chorizos.
La afición del gallego al chorizo es extraordinaria, y no hará falta señalar que habrá comenzado con la entrada del pimentón en el país, en los siglos XVII y XVIII.
En la Galicia campesina hay días obligados de carne de cerdo, como martes de carnaval (martes ladeiro), martes del tocino. Ese día van a la olla la cachucha, las orejas, el rabo: “¡ Alegría, alegrote, o rabo do porco no pote!”, dice el refrán, mientras otro, más pesimista, avisa: “Entrecostos e soá, honra de mesa e proveito de cans”.
El caldo de verdura puede ser cocido o no con carne, pero no le ha de faltar el unto, que amansa la verdura y le da a nuestros caldos el punto de sabor conveniente. Los expertos piden unto vello para los buenos caldos de grelos de enero a marzo.
Los chorizos se ahuman con ramallos de loureiro, y se ponen a secar junto a las campanas de las cocinas. Se comen crudos, cocidos o fritos. Un plato de tierra adentro lo componen chorizos cocidos con cachelos, chorizos frescos que vierten su grasa roja sobre las blancas patatas.
El gallego es un pueblo más pulpeiro y el más lampreeiro de Europa. El pulpo curado, de la Arousa, de Murgardos, de Bueu, llegaba a toso Galicia interior, y era la comida de las ferias, cocido, troceado a tijera, aceitado, salado con sal gruesa y pimentado. Las pulpeiras siguen estando en las mismas ferias, con sus grandes potas. Sirviendo las raciones en platos de madera, que ahora algunas van sustituyendo por platos de plástico. El gallego pide vino y pan y se sienta en mesas de fortuna a comer su pulpo. En las ferias otoñales de los carballos y castiñeiros del ferial, caen hojas secas sobre la cabeza del que come y sobre el plato. El pulpo al estilo de las ferias (hoy ya no curado, sino fresco o congelado), se ha transformado en uno de los platos nacionales, y en una de las tapas preferidas en bares y tabernas. Hay otras maneras de comer el pulpo, cociéndolo con patatas, a la arousana, y con ajada. Que ésta es otra, la salsa preferida del gallego, siempre en vigor, acompañando a verduras y pescados. Un pescado a la gallega, lleve el acompañamiento que lleve, es siempre un pescado con allada.
Uno de los platos característicos de Galicia desde diciembre a marzo, es la lamprea, que procedente del mar remonta los ríos nuestros. En tiempos pasados, un tanto por ciento muy importante de la lamprea capturada, por ejemplo en los pescos del Miño, era consumida seca, es decir, curada, acompañada de verdura, e incorporada incluso al cocido. El resto de la lamprea era consumida guisada. La receta ha evolucionada, aproximadamente a la fórmula de lamprea a la bordalesa, cocinándola con su sangre, cebolla, perejil, vino tinto. Los entendidos dicen que se debe comer la lamprea bebiendo el mismo vino que fue utilizado para guisarla. La lamprea, plato de los ribereños del Miño, del Ulla y del Tambre, se ha generalizado por toda Galicia; se come en Compostela y en La Coruña, en Tui y en Vigo, en Padrón y en Arbo, donde se le hace fiesta todos los años. La lamprea seca también se come rellena, y la fresca en empanada.
Están en el refranero avisos para el comedor de lamprea: “En marzo para o amo, en abril para o criado”, por ejemplo, o que la lamprea se ha de comer “antes de que esteña cucada”, es decir, antes de que en las riberas de los ríos nuestros, en los álamos y en los copos, cante el cuco.
Hablamos ya de la empanada de lomo de cerdo, de raxo, y de la empanada de lamprea. El gallego además de pulpeiro y lampreeiro es empanadeiro. La nómina de empanadas gallegas es inacabable. Puede decirse que el gallego lo empana todo, desde los susodichos raxo y lamprea, hasta las xoubas y las vieiras, las anguilas, el congrio, los pollos y conejos, los mejillones y los croques….
A lo largo del país las masas de las empanadas son muy diferentes, y quizás en la Galicia interior se prefieran las empanadas de capas más gruesas que en la Galicia litoral. La empanada de croques o berberechos se hace con harina de maíz.
Las empanadas de lamprea de Caldas de Reis y de Tui son muy alabadas. Son famosas las empanadas de Mondoñedo.
En todas las villas de las Rías Baixas priva la empanada de xoubas, la de sardinas, se hacen empanadas de vieiras...Galicia adentro, en Portomarín y en la Terrachá se hacen empanadas de anguilas, rellenas de ella y con aditamento de jamón. También es suya, y de los días de abstinencia de carne, la empanada de bacalao, muy encebollada y aceitada, con uvas pasas. Ya mencionamos antes la torta de chicharrones.
El gallego hace excelentes caldos: de berzas, de grelos, de repollo, de calabazo, de castañas (aunque estos últimos ya no sean tan frecuentes); el de calabazo es un caldo de otoño, con habas nuevas, refrito y un saludo de vinagre; el de castañas es un caldo de invierno, fuerte, en el que cuecen las castañas con cebolla, y el refrito se le hace con manteca de cerdo.
También se hacen los denominados caldos frescos, en primavera, con guisantes, la rama del cebollón, los mismos tirabeques y patatas nuevas.
Pero los dos grandes caldos gallegos son el de berzas y el de grelos. Caldos en los que ha cocido carne de cerdo, y que llevan habas y patatas, y también un chorizo, que mancha de rojo la tona del caldo. Carne y chorizo se comen a parte. Y ambos caldos, como dijimos antes, cuecen con un pequeño trozo de unto.
Lo que no ha inventado el gallego es ninguna sopa de pescado ni de marisco, ni suelen saber hacerla ni en los mejores restaurantes de la Galicia marinera. Pero, en cambio, el gallego tiene la caldeirada.
Las mejores caldeiradas son las de rape o peixe sapo, las de xouba, las de raya. Las mismas de sardina pequeña o parrocha… Se cuece el peixe con patatas, cebollas, pimientos verdes si los hay en la sazón, y todo bien rustrido, con mucho pimentón. Recientemente en algún concurso culinario se otorgaron premios a las mejores caldeiradas. Se trata de una invención sencilla y popular, de algo bien sabroso, comido en los lugares marineros, en las tascas de los puertos pesqueros gallegos, en el Berbés de Vigo…
Puesto que estamos hablando de las preferencias astronómicas de los gallegos, no podemos dejar de lado las sardinas. Desde San Juan, a sardiña pinga o pan, y alo largo de lo días veraniegos, hasta bien entrado el otoño, sigue pingando. Es cuando el gallego asa las sardinas, en sarmientos de vid si es posible. Las sardinas se asan frescas y se salan sobre la brasa, cuando lo están terminando de hacer.
También se asan las sardinas revenidas, que son las que han pasado veinticuatro horas en el pillo, con sal.
Muchos gallegos prefieren comer la sardina sobre una rebanada de pan de millo, que la sardina moja con su grasa.
Hay días de verano en los que toda Galicia litoral huele a sardinas asadas en los salidos de las tabernas.
Con la merienda de sardinas y vino blanco, se ha generalizado el consumo de los pequeños, en muchos casos picantes, pimientos del Herbón, de Padrón o de Santiago, que de las tres maneras son conocidos en Galicia.
Son muy propios de nuestras huertas, una tribu insólita y sabrosísima en la familia de los pimientos.
Se los come fritos, como guarnición de carnes y de pescados.
Una buena pimentada consiste en frie una gran sartenada de pimientos con abundante aceite, salar con sal gorda y verter el todo sobre una fuente de cachelos.
El gran ornamento de la cocina gallega son los pescados y los mariscos.
El Océano le da a Galicia una gran variedad de peces; desde el rodaballo a la lubina, desde el lenguado a la merluza, salmonetes, mero… Y la pesca de bajura trae fanecas, gallos o rapantes, xurelos, pescados para freír, sabrosísimos en su frescura.
No hay recetas famosas para los grandes pescados, que el gallego come guisados, con ajada o fritos y, ahora, a la parrilla o a la plancha.
A la gallega, ya dijimos es con allada.
Las grandes merluzas do pincho, tiene gran predicamento entre los gallegos. Son la honra de una mesa marinera, y de la del señor abade, en el día del patrón.
Hay notoria preferencia marinera por el rodaballo, mientras que la burguesía de las villas y ciudades prefiere el lenguado
Una receta muy gallega es la del congrio guisado con patatas nuevas y guisantes frescos en el mes de mayo.
Fuera de la ajada, el gallego se inclina por las vinagretas, aunque aparezcan en la mesa ilustres salsas foráneas como la mayonesa.
Para el horno, el gallego usa especialmente salmonetes, besugos, pragos y lenguados. Lo del besugo, ollomol, quizás por influencia cantábrica…
Para freír la mayoría de los pescados se utiliza harina de maíz.
Se hacen excelentes escabeches de bonito y de sardinas.
Las sardinas, además de asadas o en empanada como hemos dicho, se comen esparradas, es decir, abiertas, rebozadas con harina y huevo y fritas y también lañadas: se limpian, se abren, se ponen con mucha sal en una fuente y se dejan por lo menos veinticuatro horas; pasadas estás, se cuecen con cachelos y una cebolla y se comen con aceite y vinagre, añadiéndoles muchos lago de ajo picado. Pero el verdadero sabor marinero de las sardinas lañadas es comerlas simplemente cocidas con las patatas.
El bonito se come frito o guisado, o en caldeirada.
La diversidad y calidad del marisco gallego sorprende al forastero. Comiendo como ha comido el habitante de Galicia marisco desde los días prehistóricos, como se prueba con los montes de conchas, os concheiros, que se han encontrado en muchos lugares del litoral, apenas ha encontrado otros procedimientos para comerlos que el cocerlos, salvo los que come crudos, como las ostras, los berberechos o las propias almejas.
La nécora, la centolla, el camarón y la cigala, se comen simplemente cocidos, como el percebe.
Para las almejas y los croques hay salsas marineras muy simples, y la forma gallega de comer la vieira es guisada en su propia concha, aunque una abundancia de ellas puede permitir extraerla de la valva, rebozarla en harinado maíz y freírla en aceite.
Con las almejas se preparan buenos arroces, lo mismo que con los berberechos.
La receta de las nécoras rellenas, que casi ya ninguna cocinera hace, es de los días de la cultura de los pazos, y en la beiramar.
El gallego siempre ha apreciado más la centolla (dicho así en femenino, a centola) que la langosta, aún más que ésta, al lubricante o bogavante.
La centolla se come sola, simplemente cocida, sin aditamento de salsa alguna, mientras que para la langosta se exige mayonesa o vinagreta, u otra salsa de la cocina internacional.
Cada parte de la centolla tiene su sabor especial, que no es el mismo de las carnes de las patas que de los laberintos del interior: además, el gallego prueba en el cacho el líquido oscuro y sabroso en el que sobrenadan los corales, y muchos saludan el cacho con un vasito de vino blanco.
Desde hace pocos años se asan, en la parrilla o en la plancha, cigalas, langostas, lubricantes: langostas y lubricantes partidos por gala en dos, estando vivos, se asan y se comen en el propio caparazón en el que se asaron.
El gallego es, además, muy aficionado a l salpicones de mariscos.
Una buena comida gallega se inicia con ostras y mariscos. La evolución gastronómica, de la que hablamos anteriormente, ha hecho que el gallego, en la actualidad, coma angulas, cosa que nunca había hecho. Las come a la vasca, aunque también se hacen ensaladas de angulas o se preparan con refrito.
Todavía en Picadillo, la única receta de angulas que figura allí, es una insólita, de angulas fritas y luego servidas en piñas coronadas por rajas de limón: en Galicia a la angula se le llama meixón, y viven aún gentes que la echaban como abono a las tierras.
Entre los príncipes de los mariscos gallegos figuran los percebes, aferrados a las rocas en las zonas costeras donde el Océano bate fuerte. Pequeños y gruesos, como el pulgar de un adulto, son los perfectos. No admiten más que una breve cocción (dicen que lo que se tarda en decir un Padrenuestro)
Santiaguiños, longueiróns o navajas y mejillones forman parte de esa inmensa riqueza gallega.
El longueirón o navaja hace magníficos arroces y el mejillón muere en buenos escabeches, en salpicón, fritos y rebozados, en empanda y también en arroz
Parte de Galicia ha descubierto el arroz fuera del arroz con leche, en este mismo siglo.
La carne de vacuno que va ala cocina en Galicia es excelente en todas partes, sin necesidad de ir a buscar el cebón de Cervo o la ternera de Moaña, por citar carnes famosas.
Aparte de los asados comunes, en los que no hay novedad gallega, la carne para los cocidos es de jarrete o de falda, carne que en muchas partes de Galicia todavía se llama carne da abriga.
Los antiguos espetos de los pazos están en desuso y en toda Galicia, quizás por influencia de los emigrantes tornados de Río de la Plata, ha aumentado la afición al churrasco.
En Moraña se celebra la fiesta do carneiro ao espeto, pero la generalidad de los asados son de horno o de olla.
Galicia fue País de palomares y el consumo de pichones debió de ser considerable en tiempos pasados: “Palomar y ciprés, pazo es” se decía en el siglo XVIII.
Pero la población columbaria de Galicia ha decrecido notablemente y los pichones ya han dejado de ser con sumo ordinario y ni se encuentran en las cartas de los restaurantes.
La receta más conocida de pichón era en salsa de perdiz, pero se hacían, ya todavía se hacen, excelentes pastelones hojaldrados de pichón.
El gallego campesino comía pollo en los días de fiesta, bien asados; en los mismos días en los que iba una gallina al cocido.
El consumo de pollos de granja ha aumentado en los últimos años, como en el resto de España, pese a la escasa calidad de su carne, pero es todavía posible comer en Galicia buenos pollos “camineros” aquí conviene repetir lo dicho anteriormente: que el gallego no es un gran inventor de recetas y así tenemos las comunales de Occidente sin más, con ligeras variaciones introducidas en la buena cocina burguesa del siglo pasado, de cuyas excelencias y variedad todavía están viviendo.
El gallego, que no tiene grandes rebaños, prefiere el cabrito al cordero.
El cabrito es de muy buena calidad y se come, sobre todo, asado o estofado en primavera con guisantes. Hay cabritos que dan fama a una mesa, como los de San Fiz.
Llegando al punto de los gallináceos, no pueden dejar de ser nombrados los capones. Actualmente su producción se limita a la Terrachá y a otras parroquias luguesas, pero su ceba fue general en toda Galicia medieval, como se ve por las cartas de foros. Un obispo orensano del 1200, don Lourenzo, no firmaba carta de éstas sin poner en la renta tantos pares de capones para Navidad o para la Candelaria.
La ceba se inicia por primeros de otoño y la gran feria de capones tiene lugar en Vilalba, Lugo, el día 19 de diciembre.
Cuanto más simple sea el asado del capón, más sabroso estará. Su calidad es superior a la de cualquier otro volátil cebado en la cocina europea.
La caza fue abundante en Galicia, tanto de puma como de pelo, pero tampoco en este dominio hay recetas propias gallegas.
El jabalí y el corzo se asaban, con adobo semejante ala de la la carne porcina. La perdiz en su salsa avinada, la liebre guisada con su sangre, el conejo a la cazadora y las arceas o becadas en salsa de perdiz, lo mismo que las codornices.
El gallego comió urogallo, a pita do monte, pero son pocos los gallegos actuales que lo hayan probado, con una receta antigua en la que entraban ciruelas pasas y vino tostado (el vino tostado es algo casi perdido también para el gourmet gallego).
Ahora vuelve al país el faisán, pero de granja, lo mismo que el pavo.
Por los ríos gallegos comienza a subir a mediados de febrero el más perfecto de los peces fluviales, y aún de todos los peces: el salmón. Nunca fue abundante y es falso que haya documentos en los que gentes que trabajaban cerca de un río salmonero, pidiesen a sus amos que no les diesen salmón más de dos veces a la semana.
Para un día de Pascua lo quería el rey Alfonso el Sabio y su antepasado Alfonso IX, estando en Galicia con aquella dulce amante suya, la Ribeiriña, no logró encontrarlo en su mesa.
El número de salmones de los ríos gallegos, desde el Eo al Miño, parece haberse mantenido estable a lo largo de los siglos.
El salmón entre los gallegos se cuece, se pone a la plancha, se fríe y rellena grandes pastelones. Se ignora cómo eran las salsas que antiguamente acompañaban al salmón; actualmente son las conocidas internacionalmente, la mayonesa, la bearnesa, la provenzal…
Por los ríos gallegos sube también un pariente próximo del salmón, el reo, la trucha o a troita marisca. Se como el salmón y hay quien prefiere los reos del verano, los agustios o agosteños, que suben por el Ouro, el Masma, el Sor y el Mandeo. Digamos que sea quizás en Betanzos donde pueden comerse los mejores reos de toda Galicia.
Los diez mil ríos gallegos dan muy sabrosas truchas, que el gallego come generalmente fritas, añadiendo al aceite en que se fríen ya un trozo de unto, ya una pequeña loncha de jamón con blanco.
Otro pez de los ríos gallegos, el sábalo, da estupendos escabeches, que los hacen con primor en la antigua Tui.
Galicia es rica en hongos, pero el gallego no es micófago. Así como no ha comido angulas, sólo ahora empieza a comer setas.
Galicia ha sido región de avellanos, as abelaneiras floridas de las cantigas medievales, pero no de almendros, excepto en algún pequeño valle del sur. No obstante, gran parte de la repostería gallega se basa en la almendra, desde la tarta de Compostela a la de Modoñedo, pasando por los almendrados de Allariz y los bizcochos almendrados, como la colineta.
Galicia es rosquilleira y en toda ella se saben hacer bizcochos, que vienen rotundos y bien bañados a la mesa en los días festivos.
El gran postre de los gallegos es el requesón, bien batido con azúcar. Ya dijimos que el arroz entró en Galicia como postre. Ambos parecen estar en desuso, sustituidos en las mesas gallegas por las tartas Standard de las confiterías.
En muchas comarcas se hacen los roscones de Reyes y de Pascua, regalo estos últimos para los ahijados.
Las filloas fueron parte de la alimentación propiamente dicha y obra casi cotidiana en la cocina, pero ahora han pasado a postre, ya de leche, ya de caldo de lacón, ya de sangre (echando en el amoado un cacillo de sangre de puerco, que les da un feliz color tostado de Venecia cuando se ha sido parco, como debe ser, en la sangre). Las filloas se comen con miel, con azúcar o se rellenan de natillas o pasta. Por Carnaval las come toda Galicia, pero ahora puede aquél al que le apetezcan, encontrarlas en muchos restaurantes de la región. Las filloas gallegas son superiores y diferentes a los crêpes de Bretaña y a las sofisticadas crêpes Suzette de los restaurantes.
Galicia, país de castañeiros, y en el cual la castaña tuvo una enorme importancia en la alimentación humana, no ha inventado ningún dulce de castaña. En algunas comarcas de montaña las comen cocidas, acompañadas de miel, como las nueces. Las castañas con leche no eran, ni son, postre, sino comida propiamente dicha.
Son diversas las clases de castañas de la región, unas más dulces, como las llamadas de paredes, y otras, as picudas, as pedresas, más harinosas y buenas para cocer y para el caldo, y son también varias las clases de cerezas: mouras, blancás, vilariñas, garrafaes…
Hay manzanas por doquier, reinetas, tabardillas, pero se llevan la fama las camoesas, como entre toda la variedad de peras, las urracas y entre los melocotones las famosas pavías del Ribeiro.
Peladillos, pejitos o pésegos, diversas clases de ameixas, claudias reina, nísperos, y en los emparrados de las comarcas vinícolas, se pueden elegir de algún viñedo sabrosos racimos de albariño y de treixadura o de terrantés.
No hay aldea sin su higuera, ya para los higos verdascos de San Juan, ya para los rojizos miguelinos de comienzos del otoño.
No se ha de olvidar a la Galicia naranjera y limonera, ni a la membrillera, tan perfumada. Galicia tiene naranjas que dan frutos perfumados, perfectos para mermeladas, tanto las naranjas agrias como las dulces. En la banda sur de la península del Morrazo, en la vecindad de Tui, se recogen naranjas de un delicado sabor.
Los limones gallegos son excelentes y en cocina, el natural, usa de ellos para adobos, para el arroz con leche y para las natillas.
Queda para otro lugar la Galicia queixeira, con su gran variedad de quesos, pero entre los que triunfan los quesos de San Simón y los “tetilla”, que son la gloria mantecosa de la boca en los días invernales. Quesos de las zonas montañosas, del Courel y del Cebreiro, quesos de los cien valles, toda una variedad quesera que sorprende al conocedor.
Este breve resumen de la gastronomía gallega no podía terminar sin precisar que quizás la cocina gallega tenga tres grandes periodos: el antiguo, del que no se sabe mucho, ni se conocen sus recetarios (¿cómo comía un abad de Sobrado o un conde de Lemos, su salmón de Pascua el rey Alfonso o sus capones el obispo de Orense?); el periodo de la cultura de los pazos, en el que esta cocina se enriqueció notablemente y refinó, y el periodo moderno; la cocina de la burguesía gallega del siglo XX, ampliada con recetas foráneas, traídas por los funcionarios civiles y los militares destinados a nuestro país. En conjunto, repetimos, una cocina en la que entran excepcionales productos naturales, pero sin grandes fórmulas. Una cocina a la que dan variedad los mariscos, los diversos pescados, las verduras propias como los grelos, y en la que se han producido grandes sustituciones, no muy afortunadas, como la de la castaña por la patata, por ejemplo.
En fin, una cocina muy diferenciada en sus platos esenciales la de este rincón de España, lacoeiro, pulpeiro, lampreeiro, marisquiero, empanadeiro… en el que las hambres antiguas hacen que hoy se celebren fiestas gastronómicas por doquier.
Su historia data de muy antiguo; la primera cultura que dejó su huella en Galicia fue la celta, a la que le sucedió una honda romanización.
La gastronomía gallega está marcada por su carácter marítimo; aquí encontraremos los más exquisitos mariscos y pescados, preparados en diversidad de modos tradicionales. El pulpo a la gallega y la empanada cuentan entre sus platos más célebres. Sus dulces tradicionales, muchos resultado de recetas monacales, junto con su suave vino ribeiro hacen famosa por el buen comer a esta encantadora región.
BREVE DICCIONARIO GASTRONÓMICO GALLEGO:
Aunque rural y vieja, la cocina gallega se ha gestado en los tres siglos de la Edad Moderna. Históricamente, la llegada en masa del pimentón (finales del XVII) y del aceite de oliva (s. XVIII) supuso una revolución gastronómica. Aparecieron, los ajos, plenamente en el XVII y los garbanzos se popularizaron un siglo después. Foráneos son también el bacalao, la almendra o el arroz levantino, que tan magnifica combinación hace con el marisco y que, en palabras de cunqueiro, entro en Galicia como dulce y acompañado de leche.
Contemporáneamente se han incorporado a la re coquinaria galaica las alcachofas (adecuadas para el hígado), tomates, ensaladas, caracoles o setas (los gallegos, a diferencia, por ejemplo de romanos y catalanes, son o fueron poco aficionados a los hongos).
Muchos de los recetarios se originaron en monasterios y Pazos. Tuvo fama la surtida despensa de los curas gallegos, provista de lo mejor de cada corral y lo mejor de cada gallinero, lo más lozano de cada huerta y lo más jugoso de cada viña.
Hoy, en general, el marisco y las conchas se están poniendo por las nubes, si bien tiempo hubo en que los berberechos y las vieiras se regalaban o eran comida del pobre.
Buena parte de los platos de la llamada cocina internacional son, afortunadamente, tan extraños al entender culinario gallego como lo puedan ser para nosotros las lenguas de flamenco o los sesos de avestruz. Resumiendo: lo de nada en el plato y todo en la cuenta, pocas veces se da en Galicia.
Aceite: los celtas, se sospecha, usaban manteca y no aceite. Este, riqueza de la vieja Iberia, hoy en manos italianas, es como ya hemos dicho, producto de introducción tardía en Galicia.
Aguardiente.- Con denominación de origen, reconocida en 1.989. Actualmente se mezcla con endrinas y cerezas.
Albariño.- Ideal para beberlo con el pescado a la plancha y el marisco. Considerado, por sus cualidades enológicas y organolépticas, como uno de los mejores blancos del mundo. Vino amarillo, dorado, con sabor afrutado.
Introducido por los cluniacenses en el siglo XII. Las cepas procedían del centro de Europa y tal vez sean de origen alsaciano.
El albariño tiene unos 10,5 º, es monovarietal no adscrito a una comarca, sino producido con uva albariña.
Pertenece a la denominación de origen “RIAS BAIXAS” que protege una extensión en torno a las 1.600 Ha., distribuidas en tres grandes zonas: Valle del Sanés, Condado de Tea y O Rosal.
Almejas.- En Galicia, se trabaja con cuatro tipos de almejas: la fina de gran calidad; la babosa, la rubia o la japonesa. Se sirven a la marinera, crudas con limón o abiertas a la sartén
Almendras.- Fruto foráneo, sin embargo, es uno de los más utilizados por los reposteros gallegos ( Tartas de Mondoñedo, de Ortigueira o Pontedeume).
Berberechos.- Se recogen en las desembocaduras fluviales, donde el agua dulce y la salada se mezclan. Los preparan de tres formas: al vapor, crudos con limón o empanado. Colman las rías de Arousa, Muros y Noia.
Cachelos,- Son patatas cocidas sin quitarle la piel, con unto y un poquito de laurel.
Castañas.- Se hacen hasta caldo de castañas. La castaña fue alimento de los necesitados y uno de los sabores primarios de la antigua cocina gallega.
Conservas.- A finales del siglo XVIII, comienza en Galicia la industrialización. Los catalanes instalaron fábricas de salazón y conserveras, y desde entonces la progresión ha sido imparable. Los puertos de la Coruña y Vigo ocupan los primeros lugares de pesca fresca y congelada de Europa, por lo que son importantes las empresas dedicadas a las conservas de moluscos, cefalópodos y peces variados.
Empanadas.- Legado de la cocina barroca. Se rellenan de atún, pollo, bacalao, carne de jabalí, lomo de cerdo, parrocha, lamprea, berberechos, vieiras...
Su origen se encuentra en motivaciones prácticas: además de ser un conservante, era más fácil de llevar a la comida y el pan a la vez.
Lamprea.- Muy apreciada por los romanos, plato patricio. A finales del siglo XVIII, se pensaba que era un anfibio nadante.
Langostas.- Los romanos las cocían vivas, para luego condimentar su delicada carne con menta, perejil o cominos.
Maíz.- Se trajo de América, arraigando a principios del siglo XVII; antes, los gallegos se apañaban con el mijo o las llamadas papas de avenas.
Miel.- Se produce mucha en Galicia y de gran calidad. Distribuidas en la región hay unas 120.000 colmenas, de las que se obtiene 1,5 millones de kilos.
Patatas.- Se popularizaron a finales del XVIII y fueron materia básica de la cocina pobre, suplantaron a las socorridas castañas.
Nadie duda de la calidad de las patatas gallegas, uno de los grandes productos de la región.
Pescados de mar.- Innumerables: rape, congrio, rodaballo, lubina, salmonetes, mero, besugo, merluza, lenguado, abadejo, etc.
Pimientos.- Suficientemente conocidos de Herbón o de Padrón, tanto por el gusto como por el tamaño.
Pulpo.- El pulpo a Feira es de moderno origen. Hace unos 125 años, los arrieros maragatos que acudían a las ferias de ganado, compraban cantidades de pulpo y en los pueblos lo preparaban con aceite de oliva y pimentón.
A Queimada.- Se fecha no anterior al siglo XII, tanto por sus ingredientes como por la utilización del alambique. Se apunta al origen medieval, incluso céltico.
Queso de Tetilla.- Se elabora en toda la comunidad. Es de leche de vaca. Hay unas treinta queserías que producen unos 32.000 kilos.
Ribeiro.- Fueron los monjes de muchos y dispersos monasterios orensanos los que obtuvieron el primer ribeiro para acompañar el marisco y los pescados a la plancha.
Recibió su denominación de origen en 1.932. La producción anual es de unos 11 millones de litros. Tiene 10º grados, una singular acidez, aguja, aroma, frescura y ligereza.
Tarta de Santiago.- Tarta del Santo o Tarta Real, elaborada con almendra rallada, espolvoreada con azúcar que deja hueco a la cruz de Santiago.
Valdeorras.- Tienen mas cuerpo y son menos ácidos que los ribeiros. Vinos secos, con aroma y entre 9 y 12 º grados. Bajo este apelativo se agrupan los vinos procedentes de O Barco, A Rua, Petin, Villamartin y O Bolo. Se cultivan unas 2-500 Ha, de viñas que crecen bajo la influencia de la humedad y de los ríos Sil y Zares.
Vieiras.- Es el símbolo del Cabildo santiagués y de las peregrinaciones. Para cocinarlas tras darles unos cortes a las dos valvas y echarles un poquito de aceite, se hornean sin sacarlas de la concha, o se gratinan o se empanan.
Historia de algunos platos gallegos:
LA EMPANADA GALLEGA
Los orígenes de la empanada no son en realidad muy concretos perdiéndose en lo más remoto de los tiempos. Los datos más fiables que se tienen al respecto datan de los siglos XII y XIII, en esculturas de la época existentes en el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela y en el Palacio de Gelmirez adyacente a la misma. Allí podremos apreciar esculturas de comensales que datan de esas fechas los cuales están deleitándose con empanadas. Algunas de estas esculturas muestran lo que son ciertamente panes redondos tipo hogaza, otras nos muestran rudimentarias empanadas con base a estos panes vaciados y rellenos y también otras ya muy semejantes a las empanadas de hoy día. Aparte de estas esculturas también existen, de la misma época e inmediatas posteriores, diversos textos culinarios que hacen referencia a la empanada como un manjar ya conocido por aquellas épocas... y hasta incluso nuestro famoso escritor Cervantes en su famosa obra “El Quijote” también menciona a la empanada.
Como podemos apreciar dichas empanadas no son iguales a las de hoy, sino que se asemejan a panes, redondos y de tipo bolla u hogaza. Esto nos induce a pensar que los primeros orígenes de la empanada fuesen a partir del pan y que muy probablemente las primeras empanadas fuesen simplemente panes, seguramente ya duros y que para aprovecharlos o para cualquier otro menester, se vaciasen de su miga y rellenasen de algún guiso empapándose así en su jugo. Incluso hoy día existe en algunos lugares de Galicia la tradición de que, en algunas clases de empanadas y después de salir del horno, recortarles circularmente su parte superior dejándosela a manera de tapa y presentándola así a la mesa para que los comensales puedan antes de degustarla levantarla y ver su relleno interior. ¿Será esta costumbre un ancestral recuerdo de aquellos primeros panes vaciados y rellenos...?.
La empanada en Galicia hoy se hace ya con masas especiales, pero también con la típica masa del pan ancestro de sus orígenes. Poco a poco se ha ido convirtiendo en una dama sencilla, informal, alegre, festera, confraternizadora de gentes, presente en cualquier romería... y dama de compañía para casa, campo, playa o donde quiera que uno vaya. No existe en Galicia fiesta ni romería donde no este presente la empanada, soltera de siempre, pero casadera con todo... pues admite todo tipo de rellenos: carnes, pescados, mariscos, verduras.... y sabiéndolas buscar pueden encontrarse suculentas empanadas de zamburiñas, parrochas, pulpo, lomo, chicharrones, bacalao con pasas.... pudiendo terminar saboreando un delicioso y dulce postre de empanada de manzana.
LA QUEIMADA.
La queimada se ha extendido recientemente por el país. Que sepamos tiene su origen en los ribeiros del Miño, en Chantada. Una prueba definitiva sería que en las pinturas murales de Chouzao, apareciese una abadesa mitrada con largo cucharón removiendo la ardiente mixtura.
Uno de los más difundidos rituales del aguardiente es la queimada. Hay paganía y misterio en esta operación en la que la bebida se hace arder con ciertas fórmulas y añadiendo azúcar, cáscaras de naranja y limón, café o vino tinto al gusto del quemador.
Con buen pulso se le prende fuego, y mientras la queimada se remueve con un cucharón, se recita algún conjuro a la vez que se levantan las llamas y se sigue oficiando. Las llamaradas se levantan azules, amarillas, blancas, verdosas, violáceas. Los rostros están bañados de orgía hasta la aparición de las llamas lívidas que ponen una apariencia de espectros en las caras.
Se reparte en tacitas de barro, silenciosamente todos apuran su queimada.
Alonso del Real habla de los orígenes de la queimada, y encuentra en ellos elementos célticos, románicos, germánicos y árabes. Elementos introducidos por los árabes serían el aguardiente y el azúcar; germánicos el placer por la ebriedad colectiva y el gusto por las bebidas encendidas; y célticos los elementos poéticos de los "conxuros". Establece los orígenes de la "queimada" en los siglos XI o XII, en coincidencia con la construcción de la Catedral de Santiago.
En todo caso, lo importante es entender que sin el componente mágico-religioso, heredado de civilizaciones antiguas y transmitidas a través de los distintos pueblos colonizadores, ni el aguardiente podría ser "el espíritu del vino", ni la queimada otra cosa que la simple combustión de una sustancia orgánica, el alcohol etílico, compuesto muy común en la naturaleza.
El oficiante de una queimada debe entender que su confección va mas allá del simple hecho de quemar alcohol; en las bellas llamas se proyecta la expresión de la cultura de un pueblo milenario que ha sabido integrar en su seno conceptos y actitudes que provienen de los albores de la civilización humana.
“CONXURO"
Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
Demos, trasgos e diaños, espritos das nevoadas veigas.
Corvos, pintigas e meigas, feitizos das manciñeiras.
Podres cañotas furadas, fogar dos vermes e alimañas.
Lume das Santas Compañas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro de mortos, tronos e raios.
Oubeo do can, pregón da morte ; fuciño do sátiro e pé de coello.
Pecadora língua de mala muller casada cun home vello.
Averno de Satán e Belcebú, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cús, muxido da mar embravescida.
Barriga inútil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porca de cabra mal parida.
Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella as do Inferno, e fuxirán as bruxas a cabalo das súas escobas, índose bañar na praia das areas gordas.
¡Oíde, oíde ! os ruxidos que dan as que non poden deixar de quemarse na aguardente quedando así purificadas.
E cando este brevaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento.
Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada : si é verdade que tendes mais poder ca humana xente, eiquí e agora, facede cos espritos dos amigos que están fora, participen con nós desta Queimada.
PULPO A FEIRA
El gallego es muy pulpeiro. Antes lo más del pulpo que se comía en las ferias de la Galicia interior era de media cura o de cura entera es decir, secado en la orilla del mar, al sol y al viento, pero ahora corre mucho pulpo congelado. El pulpo llegaba a Lugo, a Ourense, a Moterroso o al Carballiño, procedente de Mugardos en la Ría del Ferrol, de Bueu en la de Marín, de Muros, de las islas y riberas de la ría de Arousa. Hubo, siempre, pulpeiras famosas, de Sarriá, por ejemplo, que andan de feria en feria con sus grandes calderas, con sus alcuzas para el aceite, con sus sacos de sal y de pimentón, y sus platos de madera. El pulpo cuece en aquellas calderas de cobre, que se sostienen en trébedes encima del fuego. Casi siempre las pulpeiras ponen en un rincón de la feria, bajo las ramas de los robles o de los castaños. Si la feria es grande y concurrida, comienzan a cocer pulpo de víspera, al borde de la medianoche. Hay el testimonio de un francés, Jacques Mabille de Poncheville, quien haciendo el camino de Santiago a pie, hizo posada en Lugo, y saliendo a hacer el paseo por la gran muralla romana, entre las puertas de San Pedro o Toledana, y la del Castillo, en un campo entre dos cubos, vio unas mujeres vestida de negro que se azacaneaba encendiendo fuego debajo de unas inmensas calderas negras, y creyó que aquellas serían las brujas o meigas de las que le habían dicho que era abundante Galicia, y que debían estar poco menos que preparando el aquelarre. Pero eran las pulpeiras del San Froilán. El pulpo se cuece entero, y mejor es que sea mediano. La pulpeira tiene un gancho para sacar el pulpo de la caldera en la que coció, cuecen varios a un tiempo, y con unas tijeras van cortado de él en el plato en que ha de ser comido. Cuando el pulpo está cortado, la pulpeira sal con sal gruesa, lo salpica con pimentón, y lo baña con aceite de la alcuza. Y ya está para comer. Hay ferias en las que es posible añadirle al pulpo unos cachelos, y otros pican ajo, de esos ajos de Zamora que cada diente tiene un reborde morado. El pulpo parece que quiere ser comido en la feria, a la sombra en el verano, al solcillo en primavera y otoño, o bajo techo de lona en invierno, o si llueve, apretándose en los bancos de madera los comensales, unos contra otros, con un buen pedazo de pan a mano para rebañar en el plato. Y vino tinto, claro, que es lo que le va al pulpo.
ORUJO GALLEGO
El proceso debió desarrollarse en Galicia paralelamente, siendo posible que su penetración tuviera lugar, como otras tantas cosas, a través del "Camino de Santiago".
Hacia el siglo XVII hay referencias de que los holandeses mostraron gran interés por el "aqua vitae", nombre con el que designaban al destilado de orujo de Galicia.
En los años 1880 se suponía una producción de 5.000 Hl., aunque la cifra oficialmente admitida era de 1.650 Hl.
En 1950 se habla de una producción de 46.000 Hl., destilados por 2.300 alambiqueiros o destiladores ambulantes, censados oficialmente, a los que habría que sumar 17.000 Hl. destilados en instalaciones fijas.
Las cifras reales son difíciles de precisar aún en el momento presente; pero no se puede negar el carácter de industria tradicional y fuertemente arraigada, que la elaboración de aguardiente por destilación de orujos tiene en Galicia.
A finales del siglo XIX, se extendió la idea de que el aguardiente encerraba en su seno un letal y temible tóxico. Aunque se alegó que millones de personas ingerían diariamente este líquido y que alcanzaban edades superiores a ochenta años, junto con otras razones económicas y sentimentales, el legislador se mostró implacable y la elaboración del "licor de los pobres" quedó prohibida.
Sólo más tarde y por la influencia de un político de esta tierra, se consiguió que la destilación del aguardiente de orujo se declarara legal en algunas zonas de Galicia, poniéndole infinitos obstáculos.
Este régimen especial de Galicia se inicia en 1911 con la llamada "Ley de autorizaciones" en virtud de la cual, en cada campaña y en algunos ayuntamientos de las cuatro provincias gallegas, se autorizaba la destilación de los orujos (bagazos), con la obligación de que finalizada la destilación, debían depositar el capuchón en el ayuntamiento.
Esta legislación se amplía a toda Galicia en septiembre de 1927, estableciendo el Régimen Especial de Destilación de Aguardientes para Galicia. Este régimen es recogido así en los sucesivos Reglamentos que regulan los impuestos sobre estos destilados.
Este Régimen Especial de Destilación de Aguardientes se caracterizaba porque:
establecía el régimen de tributación
autorizaba el uso de destiladores portátiles
establecía el destino del aguardiente, que es su consumo tal como es obtenido
Permitió un gran desarrollo de la destilación de orujos en Galicia, habiendo censados oficialmente, como ya hemos indicado, 2.300 alambiqueiros (poteiros), que cada año debían solicitar de Hacienda la autorización, que les otorgaba, por días de trabajo y en función de la capacidad del aparato para destilar, cobrando el impuesto correspondiente y estando sometidos a un riguroso control.
Este Régimen Especial de Destilación de Aguardientes de Galicia se anula con la Ley 48/1985 de 23 de diciembre, que en Galicia se aplica a partir de 1987, siendo lo más destacado, aparte del régimen impositivo, la obligación de destilar con aparatos fijos, lo que conlleva la desaparición de los alambiques portátiles.
El régimen impositivo, junto con la obligación de destilar en aparatos fijos, es un duro golpe para el sector, originando la desaparición de los alambiqueiros (poteiros), produciendo un retroceso en la destilación, incrementándose fuertemente la destilación clandestina. Consecuencias de las que aún hoy no se ha recuperado el sector.
El mencionado reglamento 1576/89 de la Unión Europea reconoce la tradición de Galicia en la destilación de aguardientes de orujo y en su anexo II autoriza el nombre de orujo gallego para estos destilados, siendo la única región española que goza de tal privilegio.
La Administración Autónoma de Galicia aprueba el Reglamento de la Denominación Específica "Orujo de Galicia" para proteger los destilados de orujos de uva de Galicia por orden de la Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Agroalimentaria de 15 de febrero de 2001, modificada por orden de la Consellería de Agricultura, Ganadería y Política Agroalimentaria de 4 de mayo de 200, denominación que fue ratificada por la Administración del Estado por orden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de 21 de junio de 2001
FILLOAS DA PEDRA
Las filloas da pedra ( pan cocido sobre una piedra de granito) son una especialidad propia de esta comarca gallega. Cocidas sobre una piedra plana de 60cm de largo, 40cm de ancho y 7cm de alto sobre todo en invierno mas concretamente en carnavales se pueden comer tanto de postre con miel o azúcar como acompañando cualquier otra comida. Sus principales ingredientes son la harina de trigo, agua y sal. Pudiéndose añadir otras harinas y huevos según gustos. De textura fina y sabor excepcional probablemente fuesen nuestros antepasados celtas los primeros en probar su exquisito sabor.
LACÓN CON GRELOS
Desde el invento de la cerámica en el neolítico y edad del bronce, y el uso del torno para moldear, que se sitúa 2000 años antes de nuestra era, la humanidad pudo cocer y, cuando supo hacerlo aplicándolo a los alimentos, nacieron los “cocidos”, nombre genérico de un plato que existe en todo el mundo, hecho de mil y una maneras.
Ningún cocido es variante de ningún otro. Solamente tienen en común la olla, el agua, la sal y naturalmente el fuego. Una vez hecho y rehecho, el agua de un cocido se escurre. No va al plato.
Tradicionalmente el campesino gallego ha tenido uno o más cerdos en su explotación destinados al consumo familiar. La alimentación recibida por los animales era variada: berzas, nabos, granos y subproductos. En algunas partes de Galicia, y durante las primeras fases de su vida, incluso se llevaban a pastorear con el resto del ganado. Por otra parte, la matanza familiar, acontecimiento secular, mezcla de rito y festividad, nos traslada una imagen simplificada pero bastante precisa de los procedimientos actuales destinados al sacrificio y faenado de los animales, así como de la elaboración de productos tales como el lacón. El consumo de lacón ha tenido gran arraigo en Galicia, estando muy ligado a fechas muy especiales, por ejemplo el lacón con grelos es plato fijo en muchas zonas de Galicia el día de Noche Buena o el Domingo de Carnavales.
CALDEIRADA
Es uno de los platos más típicos de Galicia, tierra de buen pescado y de intensa actividad pesquera. La Caldeirada antiguamente era el modo de aprovechar el pescado que sobraba por eso tiene una connotación modesta. Actualmente la caldeirada es un plato pesado pero muy apreciado.
CALDO DE CASTAÑAS Y SU HISTORIA
En los años del hambre, un peregrino que recorría tierras lucenses camino de Santiago de Compostela, cansado, desfallecido y muerto de hambre, llegó a una casa de labranza y llamando a la puerta solicitó la compasión del ama de casa. La señora, que por circunstancias de la época no recibía demasiado amigablemente a los peregrinos que se acercaban a su puerta, le confortó simplemente con un vaso de agua del pozo. Una vez saciada la sed, el peregrino le preguntó si tenía algo de comer. le dijo, ya cansada de alimentar a tanto peregrino, que no tenía nada. Entonces el peregrino le comentó que tenía una receta muy recomendable para épocas de escasez, y dado que por allí pasaba un regato se le ocurrió sugerirle que por qué no hacía una "sopa de piedras".
A continuación la historia narrada por Eduardo Ozores en gallego castrapo.
-¡Ay, señor!¿Una sopa de piedras?,-le contestó irónicamente con su cerrado acento gallego el ama.-Pues sí, y es una sopa muy alimenticia.-Mire, señor ¿y cómo se hace- ¿Pozo en la casa tiene?- ¡Y no he de tener! Y luego, ¿los animales qué beben?- Pues vaya cogiendo unas piedras en el regato y vaya limpiándolas bien y déjelas escurrir encima del fregadero. -Xa están. ¿E agora que fago?- Ahora hierva el agua con un poco de sal.- Moi ben.¿e as pedras botámoslas xa?- ¡No!¿No tendría unas pocas berzas?- ¡Ay señor! Non voy a ter, ¿e las pedras?- Todavía no, no querrá que se deshagan. Y de esas habas que tiene a remojo, ¿no podría poner unas pocas?- Ay sí señor, si son unas poucas.- Y esas castañas que están comiendo los cerdos, con perdón de sua cara, mal no irían...- Non señor.- ...y si las acompañamos de unas patatiñas, iría todo mucho mejor.- !Carainas que ten razón! Pues bóteas.- Y ahora que va oliendo tan bien, si echáramos esa oreja de cerdo que tiene colgando de la lareira, la sopa mejoraría. Ahora , aparte, con esta cebolla, este diente de ajo y estos polvos de pimentón que traje del Bierzo, hacemos una ajada y se lo mezclaremos al caldo.- A boa fe, que cheira ben. E logo,¿podemos engadir as pedras?- !Ay no señora! No vaya a caer un poco pesada. Mejor déjelas apartadas para la comida de mañana y que se las tome su hombre.
La víspera se ponen en remojo las alubias y la oreja de cerdo, en recipientes separados, para desalarlas. Se quita la cáscara de las castañas, se les da un hervor en un poco de agua y anís, y se les elimina también la piel fina. Al día siguiente se echan las habas, las castañas y la oreja en agua fría con un poco de sal, hasta que quede todo cubierto. Se cuece 1 hora y media aproximadamente, y a al mitad de cocción se añaden las patatas cascadas. Se pica muy fino la cebolla y el puerro, y se sofríe todo en una sartén con un poco de aceite. Una vez listo se añade una cucharada de pimentón dulce sin que se queme. Se añade al caldo, se deja cocer unos minutos y se sirve.
En conclusión, podríamos decir que el principal atractivo de la gastronomía gallega es su variedad, hasta tal punto que cuesta trabajo decir cual es el plato típico de la región. Pero si hay algo común a todos sería una forma de cocinar familiar y cariñosa, artesanal, pausada, abundante y variada. Un mismo producto se prepara de múltiples maneras y en cada lugar tiene un distinto sabor. Se podría decir que la cocina gallega es una cocina clásica, en el sentido que se le da a esta palabra en la historia del arte, porque alcanza el ápice de su belleza con los elementos más sencillos y naturalmente combinados.
servido por RAMIOLRA
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